martes, 19 de abril de 2011

Moongardening Inc. y Motorpsycho / El Sol / Sábado 16 abril / 2ª Parte:

"El ruido nos devuelve a la vida" : Esta frase se atribuye a Luigi Russolo*, uno de los más grandes representantes del Futurismo italiano y un visionario de la música allá a principios del siglo XX ¡Y tenía más razón que un santo!


Tras el espectáculo de Moongardening Inc. y su recogida de bártulos, tocó hacer un breve intermedio hasta la llegada de nuestros noruegos favoritos. Como todavía quedaba un poco de tiempo y seguía haciendo calor me fui, como mandan los cánones, a por la segunda cerveza. El compañero de medicina de Alcalá me había guardado el sitio en primera fila y al regresar de la barra del fondo empezaron, esta vez sí, los Motorpsycho: Primero los dos miembros originales y fundadores –los sempiternos Bent Saether y Hans Magnus Ryan al bajo, guitarras y voces-, e inmediatamente después el alto y desgarbado Kenneth Kapstadt a la batería.

Los que han estado al tanto de este blog han visto que en los últimos tiempos he hablado bastante de esta banda. Esto se debe básicamente a que me han calado hondo y de forma especial, aunque he de reconocer que todavía no soy un seguidor tipo "veterano de Vietnam" como lo era mucha de la gente que por allí se paseó. De hecho, de su abultada discografía únicamente tengo 5 discos: "Let Them Eat Cake" -2000-, "It´s A Love Cult" -2002-, "Black Hole/Blank Canvas" -2006-, "Little Lucid Moments" -2008- y "Heavy Metal Fruit" -2010- que es justamente el que iban a presentar aquella noche.
Por lo tanto podría decirse que iba a asistir a este apabullante concierto prácticamente a ciegas. Pero eso sí, sin ningún tipo de miedo ante lo que me iba a encontrar o cohibido por encontrarme fuera de lugar. Muy al contrario, estaba con muchas ganas de ser sorprendido, porque de vez en cuando hay que asomarse al vacío, a lo inhóspito y dejarse llevar...

Una fuente totalmente fiable, Manuel Torreiglesias, dice que todas esas sensaciones y emociones generan una serie de sustancias que son muy buenas para el corazón al igual que lo son la verdurita y hacer un poquito de deporte diario. Si mi abuela le cree a pies juntillas… ¿Por qué yo no?


Pocas veces he disfrutado tanto de un concierto en el que no me sabía o tarareaba todas las canciones del grupo o artista, y tampoco cayó ninguna de mis favoritas –hasta el momento- de la banda como por ejemplo lo son "Year Zero", "Before The Flood" o “The Other Fool”. Pero qué más da todo eso cuando te disparan a quemarropa trallazos como "No Evil" o uno de los temas más interesantes de su último trabajo: El monumental y apoteósico "Starhammer", que tarda en arrancar pero que merece muchísimo la pena pararse un rato a escucharla:





Ante semejante arsenal uno queda descolocado, indefenso y sólo puede hacer una cosa. Sólo una cosa: ¡Flipar en colores!
Ahí, en primera fila y atrapado por los mágicos sonidos y el ambiente general a veces me dio la impresión de estar en una especie de Woodstock de formato reducido y bajo techo -a esta creencia ayudó mucho la presencia de unos cuantos señores que molaban un huevo, de unos “taytantos” años, que peinaban largas y canosas cabelleras y que se movían como David Crosby puesto hasta las trancas de cualquier sustancia alucinógena-.





Ahora por favor, vamos a hacer un pequeño ejercicio mental. Recordad por un momento ese día en el que estuvísteis en el concierto más guapo de vuestras vidas... Y decidme: ¿Qué os entraba en aquél momento por el cuerpecito cuando cerrábais los ojos y os dejábais arrastrar? Digo esto porque supongo que seréis de los que cierran los ojos en los momentos clave de un buen espectáculo ¿verdad? Me refiero a momentos como ese soberbio solo de guitarra que te dejó noqueado, esa grandiosa explosión instrumental o ese breve instante en el que tras alcanzar la cumbre, el volúmen bajó de intensidad y te dejó inmerso en un estado similar al de la ingravidez o al del trance...

Ya me responderéis cuando sea.
En mi caso me sentí más a gusto que en brazos. No puedo ser más simple, gráfico y llano.


Tras esta ida por los Cerros de Úbeda sobre cuestiones personales e individuales, lo que está claro es que una de las cualidades más evidentes de Motorpsycho es, como ya comenté otra vez, esa capacidad para crear con su sonido ambientes y mundos fantásticos a los que recurrir de vez en cuando, con tan sólo darle al "play", para volar y escapar de este cada vez más vulgar y agobiante mundo.

Musicalmente el concierto del sábado fue de lo más compacto, sólido y sin fisuras que he visto. Hubo situaciones accidentadas como cuando el cable de la guitarra de Ryan se soltó durante unos segundos al inicio de “No Evil” o cuando a Kenneth se le escapó una baqueta… Pero aquello no fue nada que la experiencia y la habilidad no pudiera solventar con tranquilidad y aplomo.


En otro orden de cosas, pese a las burlas que he sufrido alguna que otra vez por parte de un buen amigo mío, reconozco que el bajo eléctrico es mi instrumento favorito. Desde que tengo uso de razón me he fijado en maestros como Jack Bruce, John Entwistle y Chris Squire. Creo en él, en su versatilidad y en su peso específico dentro del Rock, y si tuviera alguna aptitud musical me dedicaría a este instrumento… Por fortuna, existen músicos como el zocato de Bent Saether, que con su demostración del sábado reforzó aún más toda la fe que tenía puesta sobre las cuatro cuerdas.
Conocía la habilidad de Bent con el bajo dentro de un estudio, pero el sonido que saca en directo es notablemente superior. Presenta todas las cualidades que admiro en un bajista: es dinámico –domina la melodía y los registros suaves propios del Jazz, los duros muros de acordes, dobla a la guitarra,…- y es sólido y constante. Algo importantísimo. Porque como dice mi padre, que de chaval era baterista: “En una banda de Rock sólo te puedes fiar de dos personas: el bajista y el baterista, ya que mientras el cantante y el guitarrista solo pensarán en las chicas y te la acabarán liando, nosotros somos los únicos que estaremos ahí pase lo que pase. Siempre".


Ryan lo bordó con su guitarra y las ondas de sonido que creaba con los efectos de pedal. Siempre me pareció muy complejo el empleo de este tipo de herramientas, pero la verdad es que viéndole parece pan comido.
Otra de las dudas que siempre me han entrado cuando veo en directo a un trío formado únicamente por Guitarra-Bajo-Batería es cómo solventarán el problema que se crea con la ausencia de las guitarras dobladas y del resto del acompañamiento instrumental que hayan empleado en el estudio –teclados, vientos, cuerdas y demás-, pero como ya comprobamos todos los asistentes en la versión en directo de “Starhammer”, ese mastodonte sónico y los teclados que recuerdan a "Fripp and Co". fueron resueltos de forma impecable.

Un pequeño detalle que me gustaría destacar es que Motorpsycho tiene también el mérito de haber sabido mantener y transmitir ya en pleno siglo XXI esa mística y aura de grandeza que ha rodeado siempre al formato musical conocido como Power-Trío. Una formación muy característica que encontró su hábitat natural de expansión a finales de los 60, y que contó con figuras inolvidables para la Historia de la Música como Cream o The Jimi Hendrix Experience.
Otro tanto que apuntar a estos noruegos.

Y no, no me olvidaba del corazón de la noche, del motor de la máquina… ¡Kenneth Kapstadt!
Si alguien intentara hacer en su casa algo similar a lo que hizo este chico en El Sol, el resultado al día siguiente sería estar con los brazos escayolados y con fracturas múltiples en los dos brazos porque… ¡Qué manera tan brutal de tocar la batería durante aproximadamente dos horas sin parar! ¡Qué firmeza y contundencia! ¡Qué coordinación para ser un mostrenco de unos dos metros y brazos infinitos! Pero es esa sensibilidad Jazz latente en su interior la que en mi opinión marca la diferencia entre los bateristas: En el mundo del Hard Rock o el Heavy por ejemplo los hay que son contundentes –a veces demasiado- pero es que suenan metálicos y fríos como una caja de ritmo. Sin embargo, si poseen ciertas nociones de música negra siempre es un plus. Esos rescoldos calientes se notan en las baquetas y en los parches…


Pero lo dicho, que impresionante el trabajo realizado por Kenneth. Ahí arriba le tenéis en plena faena. No se le ve la cara, pero tampoco importa mucho porque entre la geta de concentración que gastaba y que tampoco es muy allá..:)


Moongardening Inc. Y Motorpsycho, Motorpsycho y Moongardening Inc. Una gran noche que me ha encantado recordar…

Ojalá se repita.




__________________________________

* Un verdadero personaje del que hablaré próximamente.

8 comentarios:

  1. Hi! Thanks for this great review! I keep this website: www.motorgigs.org. Can I use your ticket-scan for that site? I will also link to your review! Thanks and best! Alex

    ResponderEliminar
  2. Bien, compañero, me acerco para agradecerte aquel post sobre el Little Lucid Moments... Estos tios no seran los Crimson del siglo XXI porque Crismon solo hay unos y Rober Fripp es su profeta y el resto es herejia... Jajaja Pero estos musicazos son unos monstruos como la copa de un pino. Creo que el Heavy Metal Fruit lo escuche ya cuatro veces. Tremendos.

    Celebro que disfrutaras del concierto.

    En mi caso no fue trance ni ingravidez sino llanto pero me parece que entiendo a lo que te refieres.

    Nos leemos que he andado un poco desconectado y se me acumulan cosas por el vecindario.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Guauuuuu, nos has dejado boquiabiertos. No hemos estado en el concierto pero desde luego que has conseguido teletransportarnos allí.

    Espectáculo puro, del bueno.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Alex: ticket-scan is all yours... and also the review!
    I will link this interesting website in my blog:)
    Thank you very much and have a nice day!

    Freaky Boy Hood: En eso estamos todos de acuerdo, Fripp y su banda son prácticamente inalcanzables para la gran mayoría. Pero a pocos he visto sobre el escenario con el talento innato, la calidad y el tesón de estos noruegos.
    Me complace que te gustara el álbum Heavy Metal Fruit. No es de los más fáciles, pero tiene momentos cumbre.
    Como todos somos de nuestro padre y de nuestra madre, las sensaciones serán distintas pero todas llevan convergen hacia un mismo punto... Y ese punto es maravilloso:)
    ¡Nos vemos por estos lares!

    Logan y Lory: Es la segunda seudo-crónica que hago y lo que intento es contar mis peripecias en los conciertos, por lo tanto me alegra un montonazo que os interesara e hiciera parecer que estábais allí mismo:)

    ResponderEliminar
  5. bueno vaya crónica más espectacular, todo muy bien contado y por lo que parece fue un gran concierto asi que me alegra que lo pasaras tan bien.

    ResponderEliminar
  6. Boris: Sí, suelo ir a pocos conciertos pero de momento o voy predispuesto y soy muy complaciente o tengo suerte y es que salen todos muy bienXD

    ResponderEliminar
  7. Que casualidad encontrarme con tu blog ahora que me entró la nostalgia y me apetecía recordar el concierto. Soy el compañero de la UAH que conociste en la puerta, espero que todo te vaya bien, está muy interesante tu blog. Un saludo!

    ResponderEliminar
  8. Juan Carlos tío, sí que me acuerdo de ti y de la charleta que tuvimos en la entrada. Se agradeció mucho.
    Por cierto, gracias por decirme que me atreviera y acercara a la cantante. A final quedamos en hacer una entrevista y unas semanas después vinieron a la radio del campus, les entrevistamos durante una hora y fueron geniales.
    Ahí te dejo el enlace por si quieres escuchar el programa:

    http://lossultanesdelswingruah.blogspot.com/2011/05/moongardening-inc-nos-visita-este.html

    ¡Saludos!

    ResponderEliminar

Siempre son bien recibidas las opiniones. Por favor, emplea el buen gusto, el respeto y el sentido del humor: