miércoles, 26 de febrero de 2014

sábado, 22 de febrero de 2014

YAY - We Never Know How The Day Will End:

¡Vamos allá con la típica charleta emocionada que suelo dar de vez en cuando sobre uno de los discos que más tiempo llevaba queriendo tener sonando en mi habitación y que tantos minutos y tantas horas de placer me ha proporcionado: 'We Never Know How The Day Will End', de YAY!


Antes de todo, debo empezar señalando que la persona responsable de que este desatino de entrada haya tenido lugar no es otra ni más ni menos que nuestra querida y ameboide amiga Raquel. Sí, la responsable de que hace un par de meses, gracias a su gran gusto musical, descubriera en su página de FB (y poco después en un mítico concierto prenavideño en La Faena II) una banda madrileña a la que podría definir haciendo un alarde de "minimalismo palabreril" sencillamente con una palabra: SUGERENTE.

Y es que ése es justamente el término que mejor retrata la obra de este grupo pues al curiosear y sumergirnos un poquito en su mundo nos hemos encontrado con una sugerente portada, con un sugerente título, una sugerente voz femenina y un sugerente mundo instrumental... En fin, que sí, que es muy sugerente todo.


Autoproducido en 2012, 'We Never Know How The Day Will End' es un señor disco compuesto por 11 canciones escritas todas ellas por Hilda Hund que muy difícilmente dejarán indiferente al oyente (¡tomayaelclichéylapedazorimaquemehemarcadoseñorasyseñores!). Temazos de apertura como "Go To Hell", la calmada pero a la vez palpitante "I Didn´t Throw Up Last Night" o  la concisa descarga de "Cows" demuestran que esta señorita sabe hacer canciones tan redondas tan redondas tan redondas como la cabeza de Val Kilmer. Por lo menos.



Al darle al 'play' una de las primeras cosas que me cautivó de esta banda fue la voz de Hilda, recordándome en su momento y aún hoy en muchos momentos a la voz de Nina Persson, pero a la Nina más serena y madura, más A Camp... Vosotros juzgaréis ahora:



La otra, como no podía ser de otro modo, fue la propia música desarrollada con tanto acierto por YAY (Alfonso Herrero al bajo eléctrico, José Merodio y José Gutiérrez). Una música que en directo parte de territorios asequibles y conocidos por todo el mundo como los del Rock y el Pop para adentrarse de inmediato hacia senderos más intrincados, complejos y experimentales, dando como resultado una música muy rica en matices, emotiva, envolvente, onírica, nebulosa y si venga ya paro, un poquito enigmática o gotizante... Se nota que estoy repasando los apuntes de Historia del Arte ¿verdad que sí?

Esta faceta alucinante en vivo de YAY, el lado más exuberante y elaborado de su sonido se puede apreciar en deliciosos cortes como "We Never Know How The Day Will End" (que es normal que dé nombre al disco ¡qué preciosidad de tema!), "A Treasure, A Curse" o "Saturday", que están disponibles en su Bandcamp... Y yo no esperaría mucho más para meterme allá, escucharles, quedar fulminantemente enganchado y querer ir a la desesperada a todos sus conciertos.

Lo hacen bien, lo hacen bonito... Han sido YAY.

lunes, 17 de febrero de 2014

DEEP PURPLE - 'NOW WHAT?!' - PERCEPCIONES:


Hacía milenios y milenios que no aparecían los Deep Purple por este humilde Blog... ¡Pero será posible! ¡En qué abominable ser me estaré convirtiendo? ¿Acabaré engorilándome con el soniquete del "idioto" de Alejandro Sanz? ¡Dios no lo quiera!

Esta semana, por San Valentín, recibí de mi preciosa chica una de esas sorpresas que solamente ella es capaz de idear y llevar a cabo con tanta delicadeza y esmero... Sólo ella posee el don de tocarme la fibra, de darme dónde más me duele (o más bien dónde más me gusta) y es que lo de abrir el paquetito y encontrarme en los morros con el último señor discazo de Deep Purple es algo que no se me olvidará nunca jamás.

'Now What?!' es, como hemos dicho, el álbum de estudio más reciente de Deep Purple. Álbum que alcanza el número diecinueve en toda su vastísima discografía y que viene a demostrar que ocho años después de su último trabajo, titulado 'Rapture Of The Deep', estos señores siguen siendo una banda vigente y actual con bastantes cosas que decir al público veterano y también al joven... Además, claro está, de unas leyendas en esto del Hard-Rock. ¡Ale, ya lo dije!


El sonido actual de Deep Purple dista muchísimo del toque que realizaban los durísimos MKII o los negroides MKIII, pero esto no es una noticia nueva. Ya desde 1996, con la presencia de Steve Morse a la guitarra, el estilo de Deep Purple fue adquiriendo una dulzura y elegancia más acorde a la edad de toda la tropa, aunque eso no quiere decir que luego en directo los Purple no sean capaces de romper la pana, porque es precisamente en directo cuando esta gente se ha comido desde siempre y se sigue comiendo a día de hoy con patatas a todo el que se ponga por delante.
Ejemplos de este sonido más amable, de esa mayor sensibilidad y del reposo que transmite la banda son las canciones "A Simple Song" (que tiene la presión de abrir el disco) y la atmosférica "Blood From A Stone" (con un trabajo de la guitarra de Steve y de los teclados de Don Airey realmente bueno).



La banda entera sigue sonando como un cañón tanto en vivo como en plástico: Ian Paice siempre fue una bestia parda y siempre lo será, Don Airey tiene unos conocimientos musicales fuera de toda duda y Roger Glover con su bajo eléctrico siempre fue una pieza clave de la banda (dándome la impresión que ahora más que nunca es él quien da la cara). La única sombra que puede planear es desde hace mucho tiempo la voz de Ian Gillan, vocalista que hace esfuerzos titánicos por mantener el tipo, adaptándose, supliendo sus carencias con carisma y dosificándose muy mucho en los momentos en que hay que dar el do de pecho pero aún así, en las canciones agresivas y contundentes, estos "yayosrock" tienen todavía la energía suficiente como para hacer que los pelos se me pongan como pináculos de catedrales góticas... No sé si me explico:



En la edición que tengo de 'Now What?!' hay DVD con una pequeña entrevista a la banda en la que repiten mucho aquello de que tienen muchas "cosas nuevas que decir", "cosas que mostrar"... Y eso, en unos hombres que están muy cerca de los setenta años, que lo han hecho todo y que podrían vivir tan ricamente de las rentas en sus "casoplones" y de autoversionarse para sacar los cuartos al personal pues me parece que es una cosa digna de mención y de reconocer.

"All The Time In The World" fue junto a "Hell To Pay" uno de los sencillos elegidos para servir de adelanto para este 'Now What?!', así que ahí lo tienen:



Además de su propio valor musical, este disco de Deep Purple tiene un gran significado emotivo pues está enteramente dedicado a la memoria de Jon Lord, miembro fundador de la banda y genial teclista que falleció en 2012 mientras se estaba gestando su grabación...

Este triste hecho se materializó en dos composiciones incluidas en el álbum y dirigidas al recuerdo de Jon y su eterno órgano Hammond: la solemne e imponente "Uncommon Man" y la lírica y progresiva "Above And Beyond". No me podría permitir el no poner un vídeo de esta canción en directo... Sería casi un pecado:



Y eso es todo, amigos... ¡DEEP PURPLE A TOPE!

lunes, 10 de febrero de 2014

The Fleshtones en Alcalá de Henares:


Como de todo en esta vida, hay buenas noticias (levantarte al día siguiente de un fiestón sin resaca alguna), hay malas noticias (peinarte por la mañana y ver cómo tu cabellos prefieren quedarse a vivir en el peine), hay noticias que no lo son tanto (que caiga una nevada en el Puerto de Navacerrada en pleno invierno) y luego hay auténticos noticiones (¡¡¡que The Fleshtones vuelvan a tocar en tu ciudad!!!)

Y es que eso es justamente lo que nos ocurrió el pasado sábado 8 de febrero en la Sala EgoLive de Alcalá de Henares...


Si a inicios del 2013 ya tuvimos la suerte de poder vivir por vez primera en nuestro pellejo un 'show' de The Fleshtones (concierto del que ya dejamos constancia en su día) ahora resulta que volvemos en este 2014 a encontrarnos cara a cara con los de Queens para, pasado un tiempo prudencial, disfrutar aún más si cabe de la categoría de Peter Zaremba y sus colgadísimos compañeros de aventuras.

Digo lo de disfrutar aún más si cabe porque cuando uno tiene delante a The Fleshtones de nuevas lo más normal es que el espectador novato se quede como apabullado y patidifuso, como incrédulo al ver semejante derroche de energía y vitalidad... Es una descarga tan veloz y dinámica que no da casi tiempo a sentirla o a asimilarla. Es como un auténtico rayo de Rock And Roll.

Pero ya a la segunda, con esa experiencia previa adquirida y sabiendo lo que se va a encontrar, la cosa cambia. Y esa segunda sacudida es tan increíble...


The Fleshtones vinieron a tocar a Alcalá como parte de su gira española de presentación de su último y flamante disco publicado este mismo año por Yep Records: una verdadera joyita musical titulada 'Wheel Of Talent' de la que no vamos a hablar mucho más porque es un tema que ya tratamos la semana pasada en el programa especial que en Los Sultanes Del Swing dedicamos íntegramente a estas figuras y, las cosas como son, creemos que no es plan de repetirse. Pónganselo y disfruten.

Pero de lo que sí vamos a hablar es del conciertazo que se marcaron estos locos neoyorquinos, empezando por señalar una percepción personal sobre aquello de las etiquetas y los géneros o estilos, porque escuchando del año pasado a este la discografía de The Fleshtones me da la impresión que álbum tras álbum esta banda ha ido rompiendo o ampliando los registros que engloban el Rock. Por eso mismo, a veces me cuesta enmarcarlos simplemente dentro del llamado Garage-Rock, porque si se presta un poco de atención, escarbando entre su interminable repertorio se puede encontrar trazos de Surf, Soul, Psicodelia, Rock and Roll clásico, New Wave, Punk... Y así hasta el infinito y más allá.

Además, rompen con otro tópico (malintencionado o no) del Garage-Rock: el desinterés por la calidad del sonido. Un cliché que esta gente empezó a romper prácticamente desde sus inicios y aún más desde que en 2003 ficharan por Yep Roc Records y resurgieran aún con más fuerza a través de discos impecables como la triada 'Do You Swing?', 'Beachhead' y 'Take A Good Look', contando claro está con 'Wheel Of Talent', trabajo que se encargaron de ir desmenuzando a poquitos la noche de que os estamos hablando...


Con un estilo que ya quisiera para sí más de una "estrellitapop" salieron a escena estos veteranos de la música dando caña desde el inicio con canciones como "Hitsburg USA!", "Serious" o mi favorita de todas todas: "Prety Prety Prety". El grito que pude pegar al escuchar las primeras notas aún repercute en mis cuerdas vocales... Palabrita.






Hubo de todo y para todos: guitarrazos entre el público, saltos imposibles, alpinismo sobre la batería por parte del tremebundísimo Ken Streng (este tío es un auténtico currante de la guitarra además de tener una voz aguda perfecta para los 'screams' rocanrroleros, es todo un malabarista y acróbata saltarín); control absoluto y total de la situación por parte del talludito Bill Milhizer (que entró renqueante por la puerta de la sala pero que en cuanto agarró las baquetas nadie volvió a acordarse de sus 66 añitos); chulería encantadora y complicidad por parte de Ken 'Templeton Peck' Fox al bajo eléctrico (que siempre le pillo tirado por los suelos poniendo caritas al respetable); y cómo no, la entrega y la dedicación plena del genial Peter Zaremba hacia su público...

Y aquí me paro un segundín, pues creo que es necesario hacer hincapié en Peter. Un auténtico líder, 'showman' y 'frontman' que fue un terremoto, un niño travieso que no paró quieto ni un segundo (la prueba está en que gran parte de mis fotos en las que él sale están movidas: que si "la rrrrruletauuuuu del talentouuuuu", que si bailo de forma descuajeringada el "I Was A Teenage Zombie", que si me pongo a cantar de rodillas, que si me tiro al suelo, que si me hago cuarenta largos en el escenario, que si me meto entre el público corriendo (normal que me saliera siempre borroso), que si me subo a la barra de la sala, que si hago la pirámide en plan 'cheerleader' quienceañera, que si me da por simular darme de cabezazos con el equipo de sondo... ¡Buf! ¡Estoy hasta cansado de recordar (con una sonrisa en la boca) lo que hicieron los bestias estos!


La forma que tienen The Fleshtones de interpretar y sentir el Rock And Roll es algo que les hace sino únicos, sí casi unos animales en peligro de extinción... Mucha escuela, mucho estilo, mucho coraje sobre el escenario y muchas ganas de hacer disfrutar al respetable. ¡Así sí, señores!

Con toda la intensidad que se puede adivinar en las fotografías y mucha más aún fueron cayendo como es evidente, intercalados entre sus clásicos, varios temas de su último trabajo. Canciones que dentro de poco creo entrarán a formar parte de su 'setlist' habitual porque la perfección rebosa en cada una de los 13 cortes que componen 'Wheel Of Talent'. La gente se volvió loca coreando trallazos de morriña punki como "Remember The Ramones" y bailó hasta la extenuación con temazos "It Is And It Was". La situación requería mover la tibia y el peroné ¿no?


La espinita fue que no sonara alguno de esos temas que han grabado en español con tanta gracia y sentido del humor como "Veo La Luz" o "Todos Queremos A Lupe" pero no nos quejemos, que al final y lo de verdad importante es que salimos todos con la camisa mojada y las articulaciones más calientes que... que...... ¡Bueno, muy calientes!


DO THE TWIST!!!

viernes, 7 de febrero de 2014

Dead Lord y su gira española:

Hace poco hemos recibido la información que Dead Lord, una banda sueca decidida a llevar bien alto el estandarte del Hard-Rock más clásico tipo Thin Lizzy, va a estar de gira por nuestro país con la intención de presentar su primer álbum titulado 'Goodbye Repentance'.


Las fechas previstas son las siguientes:

3 March '14 Sala Rocksound, Barcelona.
4 March '14 Sala Utopia, Zaragoza.
5 March '14 Pub D'Leyend, Castellón.
6 March '14 Sala Ego Live, Alcalá de Henares.
7 March '14 Sala Louie Louie, Estepona.
8 March '14 Sala Supersonic, Cadiz.
9 March '14 Sala la Traviesa, Torredembarra.


Y ahora, para que los que tengan curiosidad en saber de qué van los Dead Lords, ahí va este temazo:

lunes, 3 de febrero de 2014

Cómic Y Dibujo. Clases A Domicilio:

Para todos aquellos que tengan o conozcan a un primo, sobrino, hijo o chavalín que quieran aprender un poco más en profundidad el mundo del dibujo y el cómic en Alcalá de Henares.



martes, 28 de enero de 2014

Campanas tubulares innatas:

Antigua grabación en audio de un niño creando auténtica música con unas campanas tubulares:

jueves, 23 de enero de 2014

La Cabeza Del Rinoceronte:

Ser voluntario me ha permitido (y de hecho sigue permitiéndome) conocer personas tan maravillosas y tan luminosas, que las palabras que os pueda soltar sobre ellas se quedan débiles y opacas... No llegan más allá. Por ese motivo, lo mejor que se me ocurre es hablar brevemente del siguiente libro, titulado 'La Cabeza Del Rinoceronte' http://www.lacabezadelrinoceronte.com/ que está escrito e ilustrado por Raúl Aguirre, un artista grandegrande como la copa de un pino del que me siento realmente afortunado y privilegiado por conocer y haber compartido con él alguna que otra charla sobre el sentimiento que genera dibujar y pintar... Porque es algo que los que lo hacemos sabemos que va un poquito más allá de la mera materialización gráfica, que transciende.


'La Cabeza Del Rinoceronte' 


"Es un libro de arte pero no un mero catálogo (...) es (...) un rico libro de testimonio que nos permite ver con gran variedad de matices la figura de Raúl. La vemos cuando Raúl nos habla de su vida a través de sus dibujos y la completamos con las diferentes miradas que nos adentran en su dimensión artística y en sus múltiples enfoques vitales. Es un libro que nos habla del derecho a ser uno mismo, del derecho a ser diferente, del derecho a “la libertad de ser capaz de expresarlo”, como dice María Zambrano."

lunes, 20 de enero de 2014

CASABLANCA en Alcalá de Henares - 16 de enero - Sala EgoLive:


El concierto que tuvimos el placer de presenciar este pasado jueves puede ser de los mejores en los que va de año y de los del año que aún tenemos por delante. No conocía mucho de esta banda sueca y el sonido Hard-Rock que hacen (como sabe todo el mundo que se pasa por aquí) no es muy de mi estilo, pero las cosas claritas y el chocolate espeso: Tener delante a Ryan Roxie y su tropa es una auténtica experiencia. De esas experiencias que hay que tener por lo menos por lo menos una vez en la vida.




El líder de Casablanca, el que da la cara antes y después de los conciertos en las entrevistas y lo que ahora se llama 'meet and greet' es el ya mencionado Ryan Roxie (tremebundísimo guitarrista del que ya hablaremos más adelante) pero encima del escenario el que de veras destacaba por encima de todos fue sin lugar a dudas el espigado y sobradísimo Anders Ljung. Una criaturita del Señor, que pegado a una botella de tintorro durante todo el 'show', demostró dominar la situación a cada momento y llevarnos por donde él quería. Sin apenas histrionismos, con una economía de recursos y gesticulaciones que me recordaban muy mucho a los de un tal Ozzy por aquello de lo pausado y lánguido en sus movimientos fue, sin lugar a dudas, el dueño y señor del concierto.



En un discreto y eficiente segundo plano teníamos al ex-futbolista profesional y ahora bajista (pedazo de bajo eléctrico, señores) Mats Rubarth y al 'nosequéhacíaantes' y ahora guitarrista Erik Stenemo, ambos como hemos dicho conscientes de su papel pero bien conectados e implicados con el resto de compañeros de la banda y, lo que es más importante, con el público. Es de agradecer no ver sobre el escenario a marionetas.


                        

Entre solo y solo de guitarra, trago; entre canción y canción, trago; entre trago y trago, temazos.


El estadounidense Ryan Roxie, con esa pinta de haberse recorrido Sunset Boulevard unas cuantas veces, cerrar unos cuantos garitos y tras codearse en el pasado con titanes del Rock como Slash y Alice Cooper, se encargó de otorgarnos momentos espectaculares nos otorgaba el privilegio de posar para nosotros, poniendo su Les Paul en posición vertical con la insana intención de quemar sus cuerdas. Veterano y perfecto conocedor de su situación en Casablanca, su trabajo resultó intachable.


¡Y qué decir de Josephine Forsman! Pues que el sonido que obtiene de su batería es de los más poderosos, impecables e infatigables que he escuchado en mucho tiempo. Gratamente sorprendido por ver con qué fiereza atizaba los parches, con qué fiereza se retorcía sobre su instrumento y cómo se ventilaba las latas de Adlerbrau. Su rudeza y técnica de golpeo me dejó con la boca abierta... Un portento.



El ambiente generado en la sala fue sublime: el humo artificial (nuevo detallito en el Ego), los espectadores y los 'fans' (que acudieron en un número respetable y lo dieron todo), el buen hacer de los músicos y  su actitud,  el excelente trabajo previo  de los teloneros  Mr. Wilfred... Uno de esos momentos de placer.
                        

Y sí, venga, para los que siempre piden el 'set-list' ahí pueden ir torciendo el pescuezo para ver que el número de canciones fue a nuestro parecer un poco demasiado cortito y con sifón (ya sí que nos ponemos 'tiquismiquis'), cumpliendo unos 50 minutos de verdaderos trallazos actuales del género como "The Giant Dreamless Sleep" o "Riding A Black Swan" (tema que da nombre a su segundo y último álbum publicado a finales del 2013 por la discográfica Rocket Songs) y otros como "Love And Desperation" o un muy 'PhilLynottesco' "Downtown" (pertenecientes ambas a su disco debut 'Apocalyptic Youth').

Si es que al final me va a ir el rollete Hard y Sleaze Rock ochentero con su laca y todo...

martes, 14 de enero de 2014

Aathma en concierto:

¡Qué ganas tenía de ver a Aathma!

Llevaba un par de años (justo el tiempo en que un día, metiendo en hocico en Bandcamp en busca de joyitas, me encontré con ellos) que estaba intentando ir a Madrid a verles en alguno de sus conciertos, pero a los que somos muy de Alcalá de Henares como que ir a Madrid se nos hace eterno... Así que por unas y otras razones, no pude asistir jamás a una de sus oscuras y tensas veladas en 'los madriles'.


Pero mire usted por dónde resulta que va la gente de la EgoLive, y haciendo una vez más gala de buen sentido y eclecticismo sonoro, nos sorprendió este sábado 11 de enero a todos los amantes complutenses de los sonidos Stoner-Rock y Doom-Metal con una cita doble llevada a cabo por Dieaway (una gran banda que jugaba en casa y de la que hablaremos en otra entrada) y por los protagonistas de hoy: Aathma.

Si os soy sincero, no sé cuánto duró la actuación de Aathma ni cuál su 'set-list' de pe a pa, porque fue empezar el primer acorde o la primera nota (ya os digo que no me acuerdo) y volárseme por completo la cabeza. Me dejé llevar y viajé... Viajé a no se sabe dónde.


La fotografía más 'Paranoid' de la noche.

Por suerte, he podido ver unas cuantas bandas de Stoner y de Doom en mi vida, pues es un estilo que me gusta muy pero que muy mucho, pero es que poquitas pueden presumir de tener en sus manos el talento o la capacidad para conmover al oyente. Poquitas pueden realizar esos pasajes instrumentales tan densos, creativos y ensoñadores porque aunque la obra de Juan, Mario y Álex podría servir perfectamente como hipotética BSO para el 'biopic' de El Enterrador o Kane 'El Monstruo Rojo', lo cierto es que a mi me resulta disco a disco y canción a canción de lo más atractiva e interesante. Y es que escuchar la música de Aathma con los ojos cerrados es como gravitar alrededor de desconocidos planetas en la inmensa oscuridad del espacio, sentir como vibra y palpita la piel desde dentro, como estar ante algo profundo...


El recital fue un verdadero impacto. Semejante a un bloque monolítico, sin fisura alguna, que se empotró sin clemencia entre nuestras orejas... Y nosotros lo disfrutábamos. 

Como he dicho, entré en algo parecido a trance. Sí, me iba de vez en cuando a la barra a por unas 'cerves' y charlaba con mis amigos, pero lo que me recorría por dentro no tenía nombre... Llamadme raro, pero este estilo de música me resulta más cautivador y sugerente que el terciopelo negro. Me evoca, esa es la palabra. Evoca. Y encima, tenía a mi vera a la mujer más bonita del mundo. Los pies estaban como flotando y lo que había a nuestro alrededor no importaba. No se podía pedir más.


La percusión retumbaba con extrema severidad, como si el día del Juicio Final hubiera empezado ya. Llegó el momento en que resonó "Valley Of Doom", con un 'riff' inicial que posee, como toda la obra de Aathma, el don de potenciar y reforzar la imaginación del oyente. Personalmente, me es difícil no imaginar y asociar esos guitarrazos, la penetrante voz y los mazazos de la batería a insondables y opacos pasajes como este:

"Cuando abrí el sexto sello oí y hubo un gran terremoto,
el sol se volvió negro como pelo de cabra
y la luna se convirtió en sangre.
Los mares hirvieron
y las estrellas cayeron".

¡Qué gran película la de los Cazafantasmas a todo esto!


Estaba tan ensimismado que no sabría deciros si sonaron temazos de su primer álbum 'The Call Of Shivá' (que me lo pillé a la salida) como "A Thousand Nails", "Oaks" o "Voice" (con su solemne piano); o de su último disco 'Decline... Towers Of Silence' como "Under Black Waters" o "Red Storms" (que también tiene unas sombrías teclas de por medio). No sé, ni tampoco me importa mucho. Entré en una dinámica y un torbellino que hizo que lo gozara todo al máximo y que se me escurrieran los segundos entre las manos... Con eso me quedo. 

Espectacular. 

viernes, 10 de enero de 2014

Una de esas joyitas: JAN AND THE ELECTRIC POETS - LAST NIGHT AT THE CABARET:

No siempre tengo la capacidad de estar atento a la última novedad o a la moderna estrella emergente (que luego curiosamente suele sumergirse rápidamente y para siempre), por lo que la mayoría de las veces prefiero tirar hacia atrás del hilo crono-musical y sorprenderme a mi mismo descubriendo joyas musicales ya pretéritas que no están ni en el 'candelabro' ni en boca de tantas y tantas personas. Obras que pese a su indudable calidad tuvieron como destino pasar por el sendero del tiempo sin recibir muchos elogios o aplausos... Tal es el caso de Jan And The Electric Poets y su primer disco 'Last Night At The Cabaret' -Bip Bip Records, 2003-. 


Como persona que observa y se centra mucho en las portadas de los discos (he llegado a comprarme algunos así simplemente porque me parecían bonitos, encontrándome después dentro auténticas y vergonzantes aberraciones sonoras) ya desde el primer vistazo que le eché a la cubierta de ´Last Night At The Cabaret' (esos rótulos sugerentes, el maquillaje, la pose entre teatral y circense, el sombrero de 'showman' cabaretero...) supe que debía llevármelo a casa. Y gracias a Dios, fue todo un acierto. 

Ejerciendo y asumiendo todo el protagonismo tenemos a Joan 'Jan' Serra Viñals, cantante, guitarrista y compositor barcelonés que decidió darse el gustazo de homenajear auténticamente a sus ídolos de juventud, apretar el acelerador de su creatividad artística y dejarse llevar a toda velocidad por las sinuosas carreteras del Glam Rock de los años 70, con el David Bowie de 'Hunky Dory' y 'The Rise And Fall Of Ziggy Stardust And The Spiders From Mars' como referente total. ¡Un señor referente todo sea dicho! 

 A lo largo de las 10 canciones que componen este álbum, Jan y compañía demuestran tener un don a la hora de componer e interpretar 'hitazos' como los que aquella época, a un nivel tan impresionante, que me atrevo a decir que si hubiera nacido unas décadas atrás podría haber aparecido interpretándolas en el TOTP entre Marc Bolan y Steve Harley sin desentonar lo más mínimo. El contenido de este trabajo es muy heterogéneo. En su interior contiene elegantes, ingeniosas y delicadas canciones como "Like An Android", que es mi corte favorito del álbum y que con entre el solo de guitarra cortesía del propio Jan y las letras que terminan diciendo aquello de "I´m gonna change for you... and I´m gonna do it today" pues como que consigue que me siga emocionando cada vez que la escucho en mi habitación...

  

... Y auténticos pepinazos como el sencillo del disco, "Magic Circus", que resuena muy sorprendentemente a los Rolling Stones por aquello del ritmo tan elástico y envolvente... Tan potente. Y también por el rollete tan 'guayón' y cabaretero-crápula que se traen Jan y compañía a lo largo de la canción. Porque esa es otra, la actitud y el saber hacer de los músicos de Jan es digno de mención, así que ahí van los nombres de los poetas eléctricos: Albert 'Garson' Da Fonte a los luminosos pianos de cabaret, Jesús 'Ronson' Luna a las cuerdas eléctricas y Elies 'Woodmansey' y Alex 'Bolder' Reixach al músculo con la batería y bajo. Gracias a ellos por su aportación y por el sonido que lograron

   

La verdad es que la atenta y cuidada selección de temas que componen este trabajo hace que sea tan disfrutable, que su escucha se pasa volando y se hace demasiado corta, por lo que es necesario darle al 'play' otras tantas veces para ir descubriendo poquito a poco todo el potencial e ir desentrañando todas esas capas de belleza y perfección que recubren su interior... Y su interior no es vacuo.