miércoles, 24 de septiembre de 2014

Breve discografía emocional de The Tripwires:

Cuando distintas personas dotadas todas de creatividad y sensibilidad convergen en un punto lo normal es que el resultado de esa colisión sea una sorprendente, tremenda y emocionante explosión de vida... Tal y como les ocurrió a los veteranos estadounidenses The Tripwires con su fresco y multiforme álbum de debut 'Makes You Look Around':


Canción recomendada: "Big Electric Light".

Cuando el talento rebosa y sale por las orejas (como le pasa a por ejemplo al señor John Ramberg) lo normal es que cuando uno se ponga a componer en calzoncillos en el sofá de su casa logre reunir sin problemas un precioso ramillete de canciones como ocurrió muy poquito después con su más que sólida continuación discográfica titulada 'House To House':


Canción recomendada: "Another Planet Now".

Y ya cuando la máquina se encuentra perfectamente engrasada y toda la energía de una banda se concentra tanto en el estudio como sobre el escenario, cuando la composición encuentra el equilibrio perfecto, cuando el bajo eléctrico y la batería suenan más profundos que nunca y las guitarras cortan el aire, lo normal es que el flamante nuevo disco que has adquirido en el concierto y que estás tan ansioso de escuchar (en nuestro caso 'Get Young') sea una @&"%! obra de arte:


Canción recomendada: "Waiting For The Snow".


TO BE CONTINUED...

jueves, 18 de septiembre de 2014

La lluvia te puede enseñar una cosa:


"La lluvia te puede enseñar una cosa. Cuando te sorprende un chaparrón repentino, intentas no mojarte y corres deprisa por el camino. Si, por el contrario, intentas deslizarte bajo los aleros de las casas y recurres a otros subterfugios así, te mojas igual. Si estás resuelto a mojarte desde el primer momento, no te quedarás perplejo, aunque acabes igual de empapado. Esta lección se puede aplicar a todo".

lunes, 15 de septiembre de 2014

lunes, 8 de septiembre de 2014

The Youth: Arrebato R'n'B desde Dinamarca.

Es evidente aquello que dice que el hábito no hace al monje porque de ser así, ayer noche nos tendríamos que haber aburrido tremendamente con The Youth y sus baladas neorrománticas...


Como si se hubieran estado emperifollando para una boda, estos cuatro chicos daneses espoleados por esa curiosa mezcla entre Bastian Schweinsteiger, Woody Harrelson, Eric Burdon y el Michael Douglas de 'Un Día De Furia' que es su cantante y guitarrista rítmico Lasse Tarp (sí, tengo mucha imaginación señores) se presentaron sobre el escenario con toda la tranquilidad del mundo, con la actitud de no haber roto un plato en su puñetera vida... ¡Nos engañaron!

En el primer asalto nos soltaron sin miramiento alguno un zurriagazo de R'n'B tenso y vivificante gracias a temones como "Fancy You" o "Your Love". Ambos, temas incluidos de forma conjunta en su sencillo de debut allá en el lejano lejanísimo año del 2013... Porque esa es otra: la banda es insultantemente joven y en lugar de titubear están dando sus pasitos de consolidación. En su haber, dos singles y un primer y recién LP titulado 'Nothin But... The Youth' que se están convirtiendo por derecho propio en firme sustento de una carrera que promete muchísimo.


Si tiramos de referentes musicales para que las personitas que no pudieron ver a The Youth sepan de qué van, lo primero que se me aparece en la mente es el nombre de esos Kinks tan crudos y directos de los primeros discos, con un Dave Davies (en nuestro caso Jesper Agerbæk) que guitarra en mano se encargaba de aguijonear a todo el mundo que se le ponía por delante; de esos Animals dueños de ritmos salidos de las entrañas con Chas Chandler (o su actual mensajero en la tierra David Peter Jørgensen); de esos Troggs primitivos, básicos e incontestables... Todo canela en rama y todo con mucha entraña de por medio, intensidad y fuerza, como es inexcusable en estos sonidos. El virtuosismo (mira que me gusta) lo dejamos para el Rock Progresivo.




La diferencia entre la propuesta de The Youth con otras bandas de este mismo estilo es que no se encarga de hacer ‘revival’ en el sentido de hacer simplemente versiones o reutilizar-triturar-plagiar clásicos, no. The Youth retoma con cariño esencias pretéritas, el espíritu y el sonido de una época y hace el esfuerzo de mostrárnoslo en estos días en que lo inmediato, frío y fácil es lo que impera y manda. 

En nuestra mano estaba el reconocerles el trabajo y darlos a valer... Y lo hicimos.

Salvo un brevísimo incidente, todo fluyó con naturalidad y continuidad. Las canciones estaban finamente hiladas, mantenidas en vilo y soportadas gracias al esmero del baterista Sune Christian Thomsen, un tipo muy pulcro y apañado que ni se despeinó ni se le arrugó la chaqueta ni naíta ná durante toda la noche... El orgullo de toda madre, vamos.


Dentro del amplio repertorio que nos ofrecieron estos daneses debemos nombrar unos cuantos temazos con los que nos encontramos frente a frente, de primeras y que nos dejaron un recuerdo muy grato. Entre ellos figuran "Bubblegum" (que es el primer sencillo extraído de su LP),  "Girls Like You" (que con la voz raspada de Lasse ganaba aún más en expresividad respecto a la grabación de estudio que estamos escuchando mientras hacemos esta crónica), algún que otro recuerdo pasado con "Don´t Crowd Me" y la elegante y molona "Suede".

Guitarrazos, bajadas del escenario a darlo todo, sudor, movimiento, miradas entre el público con cara de incredulidad, asombro y pasmo... ¡The Youth!




Tras las últimas notas del concierto nos fuimos Daniel Fernández y servidor a hablar un rato con los componentes de la banda (bueno, la verdad es que yo hablaba menos porque soy más de escuchar) y la proximidad que nos habían hecho sentir desde el escenario se mantuvo poco después a pie de barra. En conclusión, The Youth reúne a unos chicos que se sienten sorprendidos del recibimiento que ha tenido su música, que disfrutan haciendo que el público mueva el trasero... ¡Vamos, que lo único malo que puedo señalar es que beben Budweiser!


A la vuelta, estuvimos hablando sobre lo vivido hace unos minutos, sobre qué es lo que decían cuando hablaban entre ellos en danés, lo caro que resulta ser mod hoy día y pensando cómo hacer lo de la crónica... En fin, que no sé qué os parecerá el resultado, sólo puedo decir que el disquito suena a Gloria.




¡Hasta otra!

martes, 2 de septiembre de 2014

Festival Reggae Tuff Kaya y la Watermelon Band Jazz ‘a’ Brass. Porque a la tercera va la vencida:


En su momento dejamos pasar una oportunidad e incluso aunque parezca innnncreíble una segunda, pero ya no dimos cabida a otro resbalón y la noche del veintisiete de agosto, en la tercera edición de Tuff Kaya en la zona del Henares allá que nos presentamos, tras un veranito de lo más ajetreado, con unas ganas tremendas de refrescarnos los oídos con los ritmos jamaicanos en todas sus variantes: Reggae, Ska, Dub,...  ¡Yatúsabes!

El Reggae no es que sea mi género musical favorito a día de hoy pero hace unos años, cuando el que os escribe era un joven melenudo y barbudo sí que le dio bastante a estos sonidos en su habitación, donde predominaba la energía positiva, suavona y bizcochable de Gregory Isaacs, Dennis Brown, Cornell Campbell... Todo muy Lovers Rock, como no podía ser de otra forma.


Aquella noche, todos los reunidos en la Sala EgoLive nos encontramos con la Watermelon Band Jazz ‘a’ Brass abriendo el evento y como plato fuerte, una formación vecina procedente de Guadalajara que lleva trabajando junta unos diez años y que nos tenía preparado un ecléctico y muy bien preparado recital de Música Negra que iba un pasito más allá de lo meramente jamaicano: Jazz, Swing, Reggae, Ska, Funk, Blues...  Muy rico.

Siete musicazos que cabían en el escenario de auténtica chiripa. Sus nombres me los supe durante los breves segundos en los que el mismísimo Charlie Barrena, guitarrista de la banda, me brindó la posibilidad de saludar a todos y cada uno de sus compañeros poco antes de empezar el concierto pero ya os digo que debido a mi memoria de pececillo de acuario, sólo pude retener sus nombres unos segundos.  


El público fue entrando a la sala poquito a poco, con el concierto ya empezado, y tras prestar atención a los dos primeros temazos de la noche (“Take Five” y “Police Woman”) dos cositas de la Watermelon Band Jazz 'a' Brass me llamaron poderosamente la atención:

La primera, que los músicos encargados de la sección de viento son de los que saben otorgar a sus instrumentos el lugar que realmente se merecen, rompiendo con la imagen apolillada y en color sepia que los oyentes hemos ido creando sin casi apenas darnos cuenta. La razón se puede deber a que a grandes rasgos, instrumentos como el trombón de varas, la trompeta y los saxofones han quedado recluidos casi en exclusiva en el mundo de lo clásico-académico-ortodoxo (que para eso está, también es cierto) y fueron perdiendo su espacio dentro de una cultura popular que participaba del concepto y de la idea de música como divertimento. Quizás una buena muestra de esta sensibilidad dicharachera de la banda entera fue la repetición a lo largo del concierto de la siguiente máxima: "Aquí el que no baila es porque no tiene zapatos”.

La segunda, la originalidad y calidad tanto de la interpretación como del repertorio. Un repasito dinámico, ancho de miras, atemporal, libre y desprejuiciado que incluyó en su set-list acertadas composiciones propias como “Arde Madrid”, el “Puttin´ On The Ritz” que Ella Fitzgerald convirtió en un standard del Jazz, el Funk discotequero del “Pick Up The Pieces” de la Average White Band… Todo rozando el lujo sonoro, hasta acabar en apoteosis máxima con “Get Up, Stand Up” de Bob Marley Feat. MD Black y la hipermegaultrasuperversión de un “Barrio Sésamo” que me llegó a lo más profundo de la patata.




Con el sudor cegándome los ojos, arrasado por la energía puesta en escena por parte de esta gente y la agenda de notas repletita, le di el último trago a la cerve y me dispuse para volver a casita en bici, pinchándoseme la rueda trasera a mitad de camino y rezando por que el tío del mazo no apareciera súbitamente en escena... Así de infausta y despiadada es la vida del pobre reportero musical, amigos.

¡Chimpón!

viernes, 29 de agosto de 2014

domingo, 17 de agosto de 2014

¡¡¡Pupeteeeeee!!!


Correr, saltar, gritar, inventar, diseñar, cuidar, proteger, entender, escuchar, divertir, entretener y dibujar Minions toooodo el rato...

Esas son las funciones del monitor :)

miércoles, 30 de julio de 2014

Green, la última entrada del mes y vacaciones de verano:

Se nota que el período estival ya nos ha cogido a más de uno por banda. Sí, el ritmo de entradas disminuye considerablemente ya que la carretera nos espera (si Dios quiere) con sus playitas y sus montañas como destino final. En esta ocasión, Manilva, Cádiz, Conil y San Roque han sido para nosotros una auténtica experiencia para los sentidos: la brisa fresca del mar, el sonido de las olas rompiendo sobre la costa desierta y del viento azotando las palmeras, el disfrute de recoger conchitas, el sabor del cazón adobado y del rebujito, la fragancia floral y salada de las noches... 


Como experiencia fue en su día el escuchar por vez primera el álbum ‘Green’ de Steve Hillage, un artefacto sonoro que llegó a mis oídos casi sin imaginarme o saber a qué me iba a atener y que se ha convertido en una obsesión musical personal desde ese preciso momento en que composiciones como  “Sea Nature”“Ether Ships” y “Palm Trees (Love Guitar)” se aliaron para conquistar mis sentidos:




¡Pero qué bien hilo los temas pardiez! 

miércoles, 16 de julio de 2014

martes, 8 de julio de 2014

Rock And Roll, Paz y Bien:

Esta semana teníamos pensado hacer una entrada sobre un disco que nos lleva rondando la cabeza mucho tiempo, pero mira por dónde este último fin de semana el amor de mi vida realizó uno de sus numerosos e incontables prodigios y me llevó, sin esperármelo, aquí mismito:

El paraíso.

El hogar.

 El tío Rosendo.

¡Y el maestro John Fogerty!

Podría seguir diciendo y añadiendo cosas, palabras, datos... Pero no serviría para nada en absoluto, pues lo vivido fue simple y llanamente indescriptible.

¡Sorpresitas que te da la vida!

domingo, 29 de junio de 2014

Taller de Cómic 15 aniversario:


El cómic en el que salen todas las aportaciones de mis compañeros y las fotografías de la mañana que pasamos decorando la sala se encuentran aquí.

miércoles, 25 de junio de 2014

Flechazo con Jonathan Richman:


Esas letras un tanto infantiles, que parecen haber sido compuestas y escritas con ceras de colores; ese acento masticado tan genuinamente yankee; esas parrafadas eternas; esas delicadas odas a la playa y al verano; esa delicadeza no superficial sino profunda y abismal; esa voz unas veces nasal y lastimera, otras rocanrrolera y enérgica; ese minimalismo musical tan primitivo, cautivador y entrañable; ese canto despreocupado y sin complejos al amor y a la vida...



 Todas y cada una de las razones que tensaron el arco:

Ra do da do da di de do
yeah all right
da do da rip a do de dang
dang a dang a dang da
ra do da do da di de do
yeah alright
I'm just beginning to live
oh wah oh yeah
well, wang a dang a dang a do a dang dang
oh rim da dim da do
wang a dang a dang a do a dang dang
oh do de do
And I'm, I'm just beginning to live right now

All right, let's go
ra do da do da di de do
That's right, I'm just beginning to live right now
OK
ra do da do da di de do
All right
I'm just beginning to live, right now
I say, wang a dang a dang a do a dang dang
I'm just, all right
wang a dang a dang a do a dang dang
And I'm just beginning
I'm just beginning to live right now

Let's go

All right, hit it

OK
ra do da do da di de do
That's right, I'm just beginning to live now
ra do da do da di de do
Oh yeah
I'm just beginning to live, to live right now
wang a dang a dang a do a dang dang
And I'm just getting ready, well just starting up
wang a dang a dang a do a dang dang
And I'm just starting up, let's go
Cause, oh, I'm just getting ready to live right now

I'm just beginning to live
I'm just beginning to live

wah do wah do wah did oh
wah do wah do wah did oh

I'm just beginning to live
I'm just beginning to live

wah do wah do wah did oh
wah do wah do wah did oh

martes, 17 de junio de 2014

martes, 10 de junio de 2014

domingo, 8 de junio de 2014

jueves, 5 de junio de 2014

Nueva banda (imaginaria) en la ciudad:


Concierto va y concierto viene, cerveza con Jägermeister va y cerveza con Jägermeister viene, recuerdos con los amigos de cuando hicimos la carrera de historia, risas (por lo de cómo éramos en aquellos años), dejas volar la imaginación un poco y ahí que lo tienes... Tito Y Los Bustillos. El nombre y el logo de una imaginaria-futura banda alcalaína de Rock-Histórico. Sí, Rock-Histórico, porque ya que estamos y nos ponemos a ello hasta nos inventamos un subgénero musical y todo ¿Por qué no?

Permanezcan atentos al título del también futuro single de nuestra banda: 
¡¡¡DES-A-MOR-TI-ZA-CI-ÓN!!!

domingo, 1 de junio de 2014

Desmigando el 'Channel Orange' de Frank Ocean:

Por estos lares somos muy amantes de la Música Negra en toda su extensión: desde el Blues del Delta más tradicional a las futuristas y femeninas composiciones de Janelle Monáe, pasando por el Funk setentero y reivindicativo de Curtis Mayfield o por Soul más profundo, nocturno y… bueno, dejémoslo simple y llanamente en nocturno de Barry 'Machoalfareferenteyguíaespiritual' White.

De un tiempo para esta parte me he cansado un poco del sonido negro “revivalístico” pues para escuchar cosas que suenen a clásico prefiero directamente ponerme los disquitos de los grandes del género y me he decantado directamente por artistas innovadores, rupturistas o avanzados dentro de este mundo porque otra cosa no, pero haberlos haylos. Y es que aunque personalmente mantenga como opinión que la Música Negra de un tiempo para esta parte se ha visto subyugada a los intereses de las grandes compañías discográficas y que se encuentra un pelín a la deriva, todavía siguen apareciendo artistas, compositores y cantantes realmente interesantes. En los 80 fue Prince el que irrumpió como uno de los grandes genios de la MÚSICA (en mayúsculas), en los 90 apareció D´Angelo y se hizo con el título de abanderado del Neo-Soul, en los 2000 Common, Erykah Badu y The Roots encontraron la fórmula perfecta para aunar el Hip-Hop clásico y la música orgánica e instrumental, a mediados Kanye West acaparó todas las portadas por su arrojo y valentía musical y ya solapándose en estos últimos años nos encontramos con Frank Ocean y su rompedor álbum de 2012 titulado ‘Channel Orange’.


Este trabajo de Ocean (el segundo si contamos la autopublicada mixtape ‘Nostalgia,Utra’) debe su título a la sinestesia, que no es otra cosa que una peculiar experiencia sensorial por la cual, según nos explica el neurólogo Oliver Sacks en su interesante y desde aquí recomendadísimo libro ‘Musicofilia’, una persona es capaz de percibir que cada día de la semana, letra, intervalo musical, vivencia o sensación tiene su propio cromatismo… su propio color.

He aquí precisamente la razón de ‘Channel Orange’, pues la inspiración a la hora de componer este disco está íntimamente vinculada a un concreto recuerdo y a una experiencia vital del artista: Frank Ocean se enamoró por vez primera durante un verano… y según su propia percepción, siente y recuerda que el color naranja lo inundaba todo).

~

‘Channel Orange’ es heterodoxia, creatividad, descaro y talento. Así se encarga de demostrarlo el bueno de Frank ya desde “Start”, la primera pieza que sirve de obertura del álbum: sonrisas, un ambiente, el sonido de inicio de la Playstation One, de un videojuego y sin casi avistarte… ¡Zasca! Te casca en toda la boca la suntuosa y palpitante “Tinkin Bout You”.

Apenas ha empezado esta superproducción musical y servidor ya se encontraba atónito…



Tras el primer arreón que recibí pude rehacerme y mantener el tipo. Me situé y preparé para lo siguiente, pues lo insólito y lo especial seguía sorprendiendo mis oídos, rompiendo concepciones y prejuicios musicales con temas como “Fertilized” y “Sierra Leone” hasta desembocar en su siguiente hito musical: “Sweet Life”, tema que contó con la ayuda en la composición y producción del Nuevo Rey Midas del mundillo: Pharrell Williams. Una suerte de elegante Neo-Soul, heredero de la obra de Stevie Wonder que a un volumen decente se me antoja como el perfecto acompañamiento sonoro para tomarse un cóctel a la salud de este enfermo mundo de apariencias.



En “Super Rich Kids” Frank Ocean, dotado de una inteligencia musical por encima de la media, da una vuelta de tuerca al arte del sample y retomando ideas previas de Elton John ("Benny and the Jets”) y Mary J. Blige (“Real Love”) consigue crear algo totalmente nuevo y vivo: lo que viene a ser un pepinazo de Hip-Hop cargado de humor mordaz y sentido crítico. Por cierto, muy notable la aportación de las rimas de Earl Sweatshirt en este tema. Le da un aire muy bueno.



Sin darnos cuenta vamos haciendo minutaje y se van sucediendo piezas como “Pilot Jones” y “Crack Rock”, que sirven para que entremos en calor y no nos ocurra nada malo al toparnos inmediatamente después con uno de los puntos álgidos del álbum: “Pyramids”. Una ambiciosa y compleja pieza de casi diez minutos de duración que incluye sintetizadores, bolas de discoteca, solos de guitarra de John Mayer, temática pseudohistórica y amorosa, ramalazos a lo Prince y Michael Jackson, toques de Electro… y estilazo para parar un tren.

A continuación y abajo tenéis la versión explícita (bajo vuestra responsabilidad siempre) y la actuación en directo. Genialidades las dos:





“Lost” es un tema menos pomposo, más directo y con un apartado rítmico sencillamente sobresaliente que sirve para relajar el ambiente y suavizar el nivel anterior:



Toda esa mezcolanza y concepción tan Pop y tan caleidoscópica de la música que tiene este artista se sigue acumulando y viendo plasmada en los siguientes cortes del disco como “Pink Matter” (con ese dramatismo tan soulero), “Monks”  (con su contagiosa y seductora rítmica), “Bad Religion” (lo más solemne del disco con diferencia) o con “Forrest Gump” (cuyo videoclip nos presenta al propio Ocean disfrazado de Forrest Gump corriendo por una carretera de los USA junto a unas cheerleaders mientras de fondo suena un órgano como muy de iglesia… ) Sísí, que nadie os engañe: este álbum es una completa bizarrada de las que hacen afición. Afición de la buena. 




Me gustaría finalizar con otra idea para que no os quedéis con lo de la bizarrada (que es una palabra que se pega mucho y a veces no dice tanto como debería)... 'Channel Orange' es un fenomenal trabajo que presenta un complejo programa de la Musica Negra del siglo XXI. Una música valiente que reconoce su pasado, lo asimila y lo hace nuevo, mirando hacia delante... Así es como interpreto esta obra de Ocean. que encima, para tener más puntos a su favor, va y finaliza con “Golden Girl”, un precioso tema fantasma con el que os dejo hasta la próxima ocurrencia con la intención que las miguitas que he ido dejando sueltas por el camino os puedan gustar: