lunes, 2 de febrero de 2015

martes, 27 de enero de 2015

domingo, 25 de enero de 2015

Una de esas joyitas: 'Caribe Atómico' de Aterciopelados.

Sonidos espumosos y nacarados, composiciones perfectas para ser escuchadas mientras viajas en una atestada guagua, beats de cálida factura, el eco de una fiesta al otro lado de la calle, la fresca sombra del palmeral, dejes tradicionales y mentes abiertas, esa emoción como de bolero sentido y doliente, una completa y compleja iconografía del folclore hispanoamericano…


 Todo eso y mucho más es lo que nos podemos encontrar en el ‘Caribe Atómico’ ideado por Aterciopelados.

martes, 20 de enero de 2015

Casa de pueblo:


Este óleo sobre tabla forma parte de mi fascinación por las ruinas y las estructuras de las casas viejas... Cosas que le pasan a uno por la cabeza.

lunes, 19 de enero de 2015

Recetario Musical: Pennoni Affumicato (o algo similar) y Fred Hammond.

Hoy, queridas amigas y queridos amigos, vamos a ponernos serios de una vez por todas. Sin zarandajas. Vamos a regalarnos tiempo, a querernos un poco más de lo habitual y a ponernos nuestras mejores galas. 

Y es que lo que nos espera a continuación es el culmen de un acto ritual culinario-espiritual: empleando nuestra imaginación y los fogones, daremos el gran salto definitivo de la edad infantil a la edad adulta, creeremos en nosotros y sin miedo tiraremos por el por el retrete aquellos tristes e insípidos macarrones con tomate que nos zampábamos día sí y día también en la época de la universidad, porque como decía el bueno de Míchel... ¡Nos lo merecemos! 

¡Vamos allá sin miedo con este plato de Pennoni Affumicato!

  • Ingredientes: 
300g de pennoni (una especie de macarronazos ennnnnormes).
300g de bacon.
200g de champiñones (si ya tienes unos hongos italianinis que se llaman Porcini, lo bordas).
1 calabacín pequeño.
Queso Mozzarella.
Queso Grana Padano, Parmesano o el que quieras para gratinar.
Queso ahumado (pues como antes, si encuentras Scamorza o Provolone Affumicata, bravo por ti).
1 vasito de nata líquida de cocinar.
1 cebolleta dulce.
Aceite, sal, laurel y pimienta negra.

  • Elaboración: 
Ponemos a hervir agua en una olla grande con sal y unas hojitas de laurel. Cuando rompa, introducimos despacito los pennonis (sin bromas, que nos conocemos) y los dejamos el tiempo que indica el fabricante para que se pongan al dente, pues lo que pretendemos es que la pasta esté comestible pero lo suficientemente dura como para poder manipularla y rellenarla después.

Mientras se cuece la pasta podemos ir cortando en dados chicos el calabacín, los champis y el bacon. Tras comprobar que seguimos con los dedos intactos, pasamos a pochar en la misma sartén primero toda este verde y segundo a sofreir el bacon o al revés, que tampoco nos vamos a poner en plan totalitario.

Retiramos la pasta y el verde-bacon para dejar enfriar y en otra sartén caramelizamos la cebolleta picada finamente. Cuando esté a punto, añadimos la nata líquida, removemos para unir los sabores y que pille temperatura para finalmente salpimentar nuestra salsa.

Ahora queda la parte más tediosa para algunos pero en mi caso es la más entretenida y bonita: la parte en la que, pensando en tus queridos comensales (tu hermosa prometida, la familia y los amigos), empiezas a rellenar con escrupuloso mimo y dedicación todos y cada uno de los pennonis con la mezcla de calabacín-champi-bacon y los vas colocando en orden sobre la bandeja del horno previamente forrada de papel de horno o papel aluminio para no engorrinar mucho y tener luego que limpiar de más.

Dispuestos los pennonis sobre la placa, no queda otra que proceder a bañarlos con la salsita, colocarles encima unas lonchitas del queso ahumado que os plazca, después la mozzarella y el parmesano. Introducimos en el horno precalentado y colocamos en la parte alta para conseguir derretir los quesos y crear esa capita crujiente de gratinado tan rica.

Y ya está. Si quieres picar más bacon, cambiar algún ingrediente o emplear bechamel en la receta es cosa tuya... La mía va a ser hincar el diente a esta delicia mientras bebemos Sangue Di Giuda y suena por ejemplo esta maravilla bizcochable:

viernes, 16 de enero de 2015

lunes, 12 de enero de 2015

El arte de Tino Casal:

En Du-Dum-Dum nos gusta tratar el arte en sus múltiples dimensiones. No sé la razón que nos lleva a ello, pero en este Blog encontramos una tarea verdaderamente deliciosa el entrelazar la música con la pintura, con la historia... Encontrar eslabones... Nexos... Y unir cabos... Todo en un bello y magnífico continuum. 


Hace unos pocos días estábamos disfrutando de la escucha de 'Neocasal' y mencionamos que con Tino Casal nos encontrábamos ante un "artista total". Una expresión esta última que se suele emplear muy a la ligera pero que en el caso que hoy nos ocupa está más que justificada su aplicación debido a que además de la música, resulta que nuestro asturiano favorito (¿Qué fue de Fernando Alonso, Dios mío de mi vida?) destacaba en el mundo de la moda cabalgando entre el surrealismo de Dalí y el horror vacui de Sara Montiel, de la escultura reciclada y también de la pintura sin etiquetas.

Al contrario que en otras entradas en las que el artista se encuentra claramente encasillado en tal o cual movimiento o estilo, en el caso de Tino Casal lo de la clasificación directamente carece de sentido pues técnica y estéticamente su obra fue evolucionando con el paso del tiempo de unas pinturas de corte costumbrista y académico en sus años más mozos, hasta unos lienzos de exuberante locura propia de la época de la Movida.



Hemos realizado una pequeña selección de su obra. Son las piezas que más nos agradan. Esperamos que a vosotros también:


Paisaje 1970.


Sin Título 1969-1970.


Sin título 1971.


Sin título 1980.


Sin título 1989. En colaboración con F. McNamara.


Sin título 1991.


Sin título 1991.


Sin título 1990. Mi favorito y el último por hoy.



Fuente: Club de Fans de Tino Casal.

jueves, 8 de enero de 2015

martes, 6 de enero de 2015

Rompiendo una maldición - 'Neocasal':

Momentos de ir de acá para allá en busca y captura de ese detallito que te falta, colas interminables, niños llorando desconsolados y padres con caras desencajadas. Mariah Carey y su preciosa "All I Want For Christmas Is You" por todos lados. Vendedores ufanos, estantes rebosantes de sueños y cajas registradoras rebosantes de billetes... ¡Y ah! ¡Un auto-regalito que no falte!


A grandes rasgos, he aquí las situaciones que hemos ido viviendo a lo largo de estas fechas tan señaladas ya pasadas. Lo de interpretar la Navidad como un montaje capitalista o creer en ella como un momento donde celebrar el nacimiento del Señor y el amor absoluto (familiar, fraternal, social...) es un asunto que simplemente dejo en vuestras manos y conciencia porque en Du-Dum-Dum de lo que hoy me apetece hablar y mucho es por fin de la ruptura de una maldición musical que me llevaba asolando años y años: Tino Casal.

Aunque como todo el mundo sabe en líneas generales lo ochentero no me hace mucha gracia, hay cosas que resultan innegables. Sabía del talento de este artista total. Su valía, su voz y su estética fueron la base sobre la que propulsar éxitos como "Embrujada", "Eloise", "Pánico En El Edén"... Y otros tantos. Lo había escuchado y disfrutado en la radio, canturreado en el Singstar e incluso admirado como impulsor de un Glam-Rock ya tardío en nuestro país, pero tras incontables e inconfesables incursiones por las tiendas de discos jamás de los jamases me había vuelto a casa con un disco de este señor bajo el brazo y ya era hora ¿No creen?

'Neocasal' es un disco que recopila todas las experiencias que Tino Casal vivió durante su etapa en Londres (el Glam copulando con los sintetizadores, la libertad artística, la ruptura con la tradición...) y las muestra sin miedo y con una clase y un estilo propio que en mi opinión escaseaba en el panorama nacional y en la escena de la Movida Madrileña.

"Tokyo" abre el disco con unas formas que recuerdan mucho al "Heroes" y al 
"It´s No Game (Part 1)" del Bowie berlinés. Unas referencias que serán constantes a lo largo de todo el álbum. Sólo tienen que hacer la prueba de escuchar la cuasibiográfica "Love Me Tonight" y cerrar los ojos un segundo para rememorar brevemente la bellísima balada titulada "As The World Falls Down" que El Delgado Duque Blanco compusiera para la película 'Dentro Del Laberinto' o, sin ir más lejos, escuchar la versión que Tino realizó de ese himno llamado "Life On Mars?"... Con valentía.



Este tema, como todo lo que tiene que ver con lo japonés y lo tokiota, me emociona sobremanera.



"Champú De Huevo" fue el tema más relevante del álbum. Un número uno en toda regla cuya producción se encontraba muy ligada a los dictados de los Nuevos Románticos y del Synth-Pop. Poseía unas letras que, como el pionero de su autor, se anticiparon diez años a la hora de contarnos la historia de 'Pretty Woman', aunque con un final como que menos feliz y halagüeño. Aquí Richard 'ojilloschicos' Gere no se salva. Sobre lo de los estribillos de esta canción pues eso... Que molan huevo.



Lo que me gusta de la obra de Tino Casal es que, aunque con el paso de los discos fue tendiendo hacia el Tecno-Pop más descarado, siempre subyacía cierta calidez y gusto por el Rock And Roll de corte más clásico. Prueba de ello fue la acelerada y rugiente "Billy Boy":



Con unos ritmos muy Scary Monsters y tal se va desenvolviendo "Goodnight Hollywood". Una canción mitómana, evocadora y sugerente que nos habla del sueño dorado, de ese anhelo de lujo, gloria y perfección que se idealiza y concreta en la llamada meca del cine, en Hollywood. Un sueño que al despertar te lleva a la realidad. A lo mundano, artificial y falso. O eso es lo que entiendo al leer y escuchar la letra, vamos.



Los dos últimos cortes de 'Neocasal' son el ya anteriormente mencionado "Life On Mars?" y sorpresón de los buenos, una genial versión 'discodanceloquesea' del "White Room" de Cream rebautizada entonces como "Blanca Estancia". Eric no le da a las cuerdas, Bruce no fortalece la canción con su bajo y Baker no hace retumbar las paredes de tu habitación pero Tino Casal sabía lo que se hacía. El tono épico de la canción original aparece envuelto en una pátina brillante como de pista de baile recién encerada y es que esta es una versión en mayúsculas.  Es distinta, es nueva, es atrevida... Es enriquecedora. 

~

El balance que hago de este disco es altamente positivo. Producido y grabado por el excéntrico Julián Ruiz y con los arreglos de Luis Cobos en 1981, 'Neocasal' no tiene mucho que envidiar a sus coetáneos estilísticos tanto nacionales (estaba por encima de la media) como internacionales (aquí creo que los medios con los que contaba sí le pudieron limitar). El resultado es un buen puñado de canciones audaces todas ellas y muy disfrutables. Además, si a esto le sumamos el valor histórico, artístico y demás, no nos queda otra que decir que este disco es imprescindible en cualquier discoteca española. He dicho.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Mi chache, Lorena y la última entrada del año:


Rubén es mi chache, mi hermano. Lorena es su chica. Ambos se fueron el año pasado a Ibiza no a darse unos bailoteos hedo-nihilistas, sino a ganarse las habichuelas. Como antaño. Y lo han conseguido. Les hemos echado de menos pero ya están en casa. Con la familia.


El próximo 2.015 prometo estar más presente y ser más constante con Du-Dum-Dum, no flaquear a las primeras de cambio, mostrarme aún más como soy, quedarme agustito con cada entrada y rondar más las casas de nuestros amigos blogeros.

Sean buenos.

Servidor de ustedes:


domingo, 28 de diciembre de 2014

viernes, 26 de diciembre de 2014

Keith Richards:


Ahí va un dibujito del viejo Keith 
que he realizado para mi señor padre, 
que es un seguidor de los Rolling Stones 
de toda la vida, y espero que le guste 
un montonazo.

martes, 23 de diciembre de 2014

martes, 16 de diciembre de 2014

Juan Zelada o de cómo poner al mal tiempo buena cara:

Una pequeña y desvencijada silla de madera, un teclado al frente del escenario y música de fondo de esa que hace que tus caderas ardan lenta y deliciosamente -Al Green y esas movidas, ¡ya tú sabes hermano!- fue la escena que me encontré al entrar a la sala Egolive el pasado sábado 13 de diciembre. Una escena con la que uno puede adivinar que se va a encontrar con algo especial. Con algo a sabor clásico.


Lo siento muchísimo, pero ya anticipamos que este Blog no va a ser el sitio donde leer de pe a pa la biografía de nuestro protagonista Juan Zelada, pues para ello tenéis su interesante web personal, pero lo que sí vamos a hacer es mencionar y destacar así de primeras el elevadísimo gusto musical que demuestra tener este tipo. Ya que si entre tus artistas favoritos se encuentran por ejemplo tres blanquitos como Billy Joel, James Taylor, Paul Simon y tres negritos como Ray Charles, Stevie Wonder y Doctor John -¡Ah no, disculpas!- pues como que es un dato que te aporta cierta tranquilidad y seguridad a la hora de decidir guapearte en la medida de lo posible, agarrar la cámara y, paraguas en mano, salir de casa y recorrerte a pata toda la ciudad mientras llueve sólo para ir a verle. Y no pasa ni media, créanme amigos, porque la música de Juan Zelada es de esas que consiguen reconfortarte por dentro y que olvides durante un ratito esa nimia pero a la vez agotadora lluvia que nos llevaba tiñendo de gris las calles durante todo el santo día…


Hablando a las claras, la velada de Juan Zelada fue toda una declaración de intenciones. Una medida y sentida carta de presentación de su obra hasta el momento. A lo largo del recital, intercalados con chupitos de algún brebaje espirituoso, sonaron desde su primer sencillo “Breakfast In Spitalfields” -perteneciente a su debut en 2012 'High Ceilings & Collarbones' -la etapa británica con la prestigiosa Decca- hasta su última propuesta titulada “Dreaming Away” –que estará incluída en su siguiente álbum 'Back On Track' en 2015 con la Muwom de Carlos Jean-, pasando por esos guiños al Soul y al Blues de toda la vida con "Lean On Me*"“Nobody Knows When You´re Down & Out”...

Solamente con escuchar los primeros compases de la noche uno se puede atrever a decir sin ambages que en las manos de Juan Zelada la música negra patria está a buen recaudo. Viva. En sus composiciones propias hay única y exclusivamente Soul-Pop de altos vuelos y de una variedad cromática y estilística inimaginable pues canción a canción se iban abriendo espacios nuevos para el Jazz y el enérgico sonido Nueva Orleans -“Boat Out”- para el R´n´B más honesto -“The Blues Remains”-, para los flirteos Reggae –“What Do I Know”- e incluso para relatos al desnudo –“The Boy With The Television On” y "Foreigner". Es decir, un repasito musical de los de quitarse el sombrero.


Si la capacidad compositiva, interpretativa y la presencia de Zelada quedó fuera de toda duda a las primeras de cambio, de la banda podemos decir otro tanto de lo mismo. Sergio Fernández al bajo de cinco cuerdas, Javier Gómez Pacheco a la batería y Carlos Murillo a las guitarras -y a los teclados un ratejo- dieron el callo en todas y cada una de las canciones con una profesionalidad y unas maneras que tristemente nos abundan por estos lares. Tanto, que pensábamos que la banda era de fuera... Con eso se dice todo. 


Para el recuerdo queda un par de joyitas: “Silent Room” y “Foolish Love”.

La primera consiguió, con su toque intimista y recogido, suavizar y bajar las pulsaciones de la noche. Juan Zelada se echaba al hombro su guitarra acústica para zocatos y daba otro giro de tuerca al repertorio acercándose a las sencillas posturas de Damien Rice o Glen Hansard. Una canción sentida, de esas que tienen silencios que te llenan el alma… La pena es que el público acodado en la barra no cerrara la boca un rato.


La segunda viraba hacia rincones más moviditos y servía para que el notable público lo gozara bailando. La banda se empleaba a fondo y el teclado, tocado con el -no quiero risas- culete, soltaba volutas de órgano Hammond que se desperdigaban por el aire. El ritmo, las guitarras y la energía compacta recordaba mucho a lo que en su día hacían bandas americanas como Grand Funk o los más moderados Doobie Brothers. Vamos, bandas a las que les asustaba una barbaridad  tocar en directo ¿sabes?




Entre temazos, fotos y apuntes la noche se nos pasó volando. A la salida de la sala acabamos totalmente convencidos de una cosa: la propuesta musical de Juan Zelada tendrá su tirón porque hunde sus raíces  en lo auténtico y verdadero para crecer hacia arriba. Prueba de ello es que en pleno siglo XXI, donde lo estético y lo fluorescente predomina por encima de todo, artistas tan dispares pero de corte clásico como Jamie Cullum, Bruno Mars, Mark Ronson o John Legend venden mucho y bien. Afortunados ellos y nosotros. Pero también, y precisamente por los tiempos en que vivimos, no pudimos evitar cierto resquemor o miedo a que la verdadera esencia musical de este artista pueda algún día caer en malas manos y verse enmascarada por clichés sonoros o diluída en un mar de beats electro-comercialoides sin sentido… 

Y es que las cosas buenas hay que mimarlas.


SETLIST:
-Back On Track.
-Work It Out.
-Breakfast In Spitalfields.
-You Fall Behind.
-Start Over.
-The Blues Remain.
-Silent Room.
-What Is It With You?.
-Train To mexico.
-Long Way Round.
-Dreaming Away.
-Foolish Love.
-Foreigner.
-What Do I Know.


-Boat Out.
-Don´t You Hold Me Down.



* Chivatazos del gran Borja Montero.

sábado, 13 de diciembre de 2014

12 meses, 12 cerves...













Y las que se han quedado fuera y las que seguirán...

viernes, 12 de diciembre de 2014

Colores:


martes, 9 de diciembre de 2014

Recetario Musical: Ñoquis de remolacha con salsa de 6 quesos y Dean Martin:

A estas horas se me está abriendo el apetito cosa mala pero no podemos catar nada porque resulta que estamos a plan y el picotear no lleva a nada bueno. Por ello, coincidiendo con estas fechas tan entrañables de la Navidad y tal, vamos a iniciar una nueva aventura gastro-sonora que nos ayude a hacer un poquito más llevaderos los rugidos estomacales hasta que llegue la bendita hora de la comida... ¡Vamos allá con una colorida, entretenida (de esas que dice Karlos Arguiñano que vienen muy bien para que los niños vayan adentrándose en el mundo de la cocina) y rica receta que se llama ñoquis de remolacha con salsa de 6 quesos!

Como la noche aquella que los hicimos no nos dio por echar una foto al plato, aquí os pongo 
una perteneciente a la web Gastronomía Y Cía de la que tomé prestada la receta.


  • Ingredientes (para 4-6 personas):

400g de remolacha cocida.
200g de copos de patata (o puré de patata natural si quieres ir de superguay).
100g de harina (aunque puedes necesitar más).
1 cucharadita de sal.
1 pizca de nuez moscada.
1 pizca de pimienta negra.
1 huevo.
1 brick de nata para cocinar.
1 paquete de quesos rallados de cualquier tipo.


  • Elaboración:
Nos lavamos las manos a conciencia porque no somos unos guarretes, troceamos y trituramos sin contemplaciones con una batidora la remolacha y la llevamos a un cuenco de amasar. Vertemos el batido e incorporamos los copos de patata o el puré. Salpimentamos y añadimos la nuez moscada. Mezclamos muy muy muy bien (y cuando digo que hay que mezclar muy muy muy bien quiero decir que hay que mezclar muy muy muy bien) hasta que los copos de patata se hayan rehidratado lo suficiente como para perder su característico color blanquecino y hacerse uno con la remolacha. Dejamos reposar 10 minutos para asegurar la rehidratación y después añadimos el huevo batido y la harina tamizada a poquitos para no crear pegotes. Volvemos a mezclar muy muy muy bien (no creo que sea necesario que tenga que repetir la razón) hasta crear una masa unida y maleable, que se rompa fácilmente, pero que no se pegue a las manos. El punto exacto será cuando al presionar la masa con la yema de un dedo levemente, esta vuelva a su ser de inmediato. Si véis que la masa es inconsistente, habrá que corregir y seguir añadiendo más patata hasta que adquiera cuerpo. Entonces llegará el momento de espolvorear harina sobre la encimera y el momento en que vuestra madre os suelte eso de "¡pues ya sabes quién lo va a limpiar luego!". Con la masa en la encimera, habrá que amasarla y rodarla hasta hacer unos cilindros o churrillos de un 1´5cm de grosor aproximadamente. Los cortamos en porciones de unos 2cm y damos forma presionándolos con un tenedor. 

Estos ñoquis pueden conservarse un par de días espolvoreados con harina y bien tapados en el frigo, pero lo más aconsejable es poner a hervir una olla con agua, una pìzca de sal y laurel. Cuando el agua rompa a hervir se añaden las piezas de ñoquis, que caerán al fondo de la olla. En un par de minutos, no más, estos ñoquis se habrán hecho e irán subiendo. Los vamos retirando, colando y poniendo en el plato, que serviremos con su correspondiente salsa. En nuestro caso, hemos elegido la salsa de 6 quesos. ¿Por qué? Pues porque la de 4 quesos nos parece que está muy trillada, porque somos muy chulos y porque teníamos más restos de quesos en casa. Punto. Para prepararla, ponemos a cocer a fuego suave un brick de nata de cocinar, salpimentamos y añadimos un surtido variado de quesos: suave, curado, ahumado, mozarella, azul y parmesano, que hemos de remover con paciencia para que se logren fundir todos y cada uno de ellos.Tras esta ardua tarea, ya no nos queda más que echárselo por encima a los ñoquis y disfrutar de lo lindo mientras descorchamos una botella de vino o abrimos una buena cerve y suenan de fondo los villancicos del siempre elegante y carismático Dean Martin.

sábado, 6 de diciembre de 2014

martes, 2 de diciembre de 2014

domingo, 30 de noviembre de 2014

Paul Collins - 'Feel The Noise':


Power-Pop: Nombre que define la unión perfecta entre las dulces melodías del Pop y la urgente pegada del Rock.

Paul Collins: Pionero en los 70 de este mundillo musical cuando militaba en The Nerves y The Beat. El autoproclamado 'Rey del Power-Pop'. Y nadie le niega la mayor. Por algo será.

'Feel The Noise': Penúltimo trabajo (siempre querremos más) de Mr. Collins. Publicado bajo la discográfica especializada Alive Naturalsound Records este mismo 2014 y que nos presenta con sus doce cortes un amplio catálogo de estribillos perfectos y guitarras enérgicas. 

~

Escuchando el disco tranquilamente, canción tras canción y a poquitos, podemos llegar a la conclusión que este trabajo posee dos planos o niveles que parecen esperar pacientemente a que termine "Feel The Noise", que es la pieza que abre el disco y que emociona por su sonido a clásico y a su apabullante sencillez. 

Como decíamos, hay como dos mundos (traducidos también en velocidades) en este LP: el primero es el mundo propio de la juventud. Ése del que emana toda la fuerza de la vida. Es aquí donde el desenfreno 'yeyé', la tensión sexual-vital y la contundencia garajera se pueden percibir en todo su esplendor gracias a canciones como "Don´t Know How To Treat A Lady", "Little Suzy" y "Baby I´m In Love With You".

Pero no podemos obviar que aunque en la portada se ve a un Paul Collins luciendo pelazo los años no pasan en balde y que guste o no (pues lo juvenil, rebelde e indomable vende mucho) nos encontramos ante un álbum de absoluta madurez. Así pues, el otro mundo que aparece reflejado en este disco es de la calma y la serenidad. Y no pasa ni media, de verdad. Si no me creen, prueben a bailar un 'agarrao' con "With A Girl Like You" y ya me cuentan después.

Mención aparte merece la versión que se ha marcado el bueno de Paul de "Reach Out I´ll Be There", tema inmortal de los Four Tops y de la Motown que sigue conmoviendo toque quien lo toque. Aunque David Civera se lo propusiera, se me pondrían los pelos como escarpias... Fijo.


Dicho ya todo, creo que llegó el momento de matizar un poquito las luces de la sala, acercarte a la chica de tus sueños, quitarte los miedos y atreverte con un mágico y determinante golpe de cadera con cadera mientras suena de fondo una señora balada de las de toda la vida titulada "Walk Away"... ¿Es o no es?

jueves, 27 de noviembre de 2014

OMERTA - 'Inertial Inception': Como un fostión con la mano bien abierta y totalmente desprevenido.

Esa es más o menos la sensación que te entra por las orejas la primera vez que pulsas al play en tu equipo de música y suena por todo lo alto 'Inertial Inception', el primer larga duración de OMERTA, una formación de jóvenes abanderados del Metal Moderno procedentes de Alcalá de Henares.

Acuarela del vocalista de OMERTA dándolo todo.

No te preocupes si las paredes de tu habitación tiemblan con las sacudidas guitarreras del sultán Santi Elipe y de Daniel Corregidor en "Nightmare", si la pulsación se te acelera propulsada por los ritmos de "Let It Burn" cortesía de David Ontanaya (baterista) y Juan Francisco Mondéjar (bajo) o si notas como la testosterona te sube a niveles altamente... Pues eso, a nivel trempante, con la poderosa voz de Roberto 'Iron' Galenano en "Break The Line", "Fear", "Ego Biased" o con todos y cada uno de los once cortes que componen este discazo que tengo el placer de estar escuchando mientras escribo esta cálida y cordial misiva.



Por cierto, ya que nos ponemos a contar cosas, mañana viernes 28 de noviembre los chicos de OMERTA estarán presentando como Dios manda este debut (os recuerdo que hay también dos EP´s previos llamados 'Act I' y 'Act II' muymuymuy recomendables) en la sala madrileña We Rock junto a los también madrileños Lake Side Project (Metal Progresivo) y Cardinal (Metal).


¡Ah! Las puertas se abren a las 20:00 y son 6€ de nada. Yo no me lo perdería, pero el dentista me espera... Y no es coña. Palabrita.

Collage. Dios bendiga a Hipgnosis: