Esta banda y su disco del 78 son una de las cumbres del Rock en español, castellano o como ustedes quieran. Tomando como referencia a los Rolling adoptaron ese sonido, esa actitud y forma de ver la vida tan propia de Keith, Mick y compañía y lo trasplantaron con éxito en nuestro país, mezclándolo como se aprecia en la escucha con el deje castizo tan guapete... Pero a lo que vamos, Madrid es un clásico donde el Rock todavía de reminiscencias progresivas -como en la canción "Sin Tiempo Para Vivir"- va a dejar paso a un sonido más descarnado, granuja o Stones en temas como "Miéntelas", la que da título al disco, o "Rock And Roll Mama" en cuyo estribillo aparece esto:
"...Cuando Dios hizo la noche / Sabía bien lo que se hacía / Estaba escuchando un Rock´n´Roll..."
Nos despedimos con dos cosas de Burning. La primera es una actuación en directo en Barcelona de "Madrid", tema que nos muestra una visión crítica, ácida y a la vez entrañable de esta ciudad. Los Madriles tiene el poder de generar en las personas estos dos sentimientos tan contrapuestos...
La segunda es "Sin Tiempo Para Vivir", corte de largo y trabajado desarrollo con el que cerraron este trabajo y que es de un dramatismo y lirismo superior:
...con el pie en alto, esperando en la estación de Lugo a que llegue el autobús que me ha de devolver a mi querida Alcalá de Henares.
La verdad es que aunque el Camino haya quedado inconcluso -una marrrrdita tendinitis ha sido la responsable de ello- y por tanto con una fina pátina de dolor y pena, en general esta historia ha resultado realmente gratificante por varios motivos -si conocéis alguno más me lo decís va? que es que estoy un poco noqueado-:
El primero de ellos es que esto de tener en tu mochila lo básico te hace aprender a vivir sin tantos adornos y objetos en el fondo inútiles y totalmente prescindibles. Tras esto, mi habitación va a sufrir una limpieza de trastos inservibles de los que hace una semana consideraba necesarios. El segundo es que sirve para descubrir, afirmar o reafirmar la autonomía de la persona: si haces el Camino del Santi, puedes hacer lo que te propongas, en serio. Y el tercero y sobretodo más importante es el de aprender a comportarse en sociedad, a convivir en grupo y a respetar a todo el mundo. La verdad es que el Camino muestra las miserias y las glorias de todos y cada uno de nosotros, para bien y para mal. Es algo así como un test infalible para conocer a las personas...
Y ahí es donde quiero llegar a parar. Por umbrías sendas, veredas frondosas e incontables cuestas hacia arriba y abajo, he tenido la real suerte de encontrarme con gente maravillosa. Gente distinta del todo a mí. Diametralmente opuesta, sí, pero que a la vez me ha parecido ser perfecta, complementaria y necesaria en la vida. No voy a dar nombres porque ellos ya saben quiénes son... En fin, que a mi parecer lo más bonito y significativo del Camino del Santi es el mismo camino. Por lo menos es lo que a mi siempre más me ha marcado y llegado al corazón.
Arranca el motor del bus.
Nudo en la garganta...
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Peeero como esto no puede quedar así de tristón, vamos allá con un poquito de música de un grupo que me dio a conocer una amiga:
Quien más y quien menos, con esto del Mundial de fútbol ha escuchado algo de música africana -concretamente surafricana- y la verdad es que a nuestro país estos sonidos llegan bastante difusos y tamizados por "lo folclórico" en el mal sentido de la palabra, tal y como ocurre con otros países incluído España. Por ejemplo, si a un guiri le preguntas por la música popular de aquí, lo más fácil es que te responda alegremente con un ¡olé! mientra da palmas sin ritmo y espera a que te arranques con un zapateao... Y como eso molesta, pues vamos a hablar un poco de uno de los artistas que más me gustan de Suráfrica, el desaparecido Jabu Khanyile.
A este señor me lo encontré en una de las tiendas de discos más míticas de mi ciudad, Discos Pinocha. Un establecimiento que en su día según cuenta mi padre y sus amigos, fue lugar de reunión de los amantes de la buena música. La verdad es que yo ya no me lo encontré en su momento cumbre: se había empezado a recortar la venta de discos nuevos y tiraba más de la segunda mano, y aunque la sección de vinilos viejos molaba un huevo, la mitad de la tienda se había convertido en un espacio de venta de artesanía tribal, de abalorios, de incienso y de productos de comercio justo... Sobra decir que esta tienda ya no existe.
Por aquél tiempo, nada más salir del instituto me dio por escuchar entre otros programas de radio uno llamado Diálogos Tres, dirigido por un tipo peculiar pero que sabía un poco de estas músicas. Un programa maravilloso -con sus cosas a mejorar como casi todos- que te trasladaba en un santiamén de las estepas de Mongolia a los Balcanes, pasando por cualquier otro sitio del Globo que nos podamos imaginar... Con él aprendí y conocí a artistas como la griega Elefteria Arvanitaki, a la tropa de armenios liderada por Arto Tunçboyaciyan, Ara Dinkjan o Haig Yazdjian y a africanos como Jabu Khanyile. Gracias por ello.
Nacido en la humilde Soweto, Jabu encarna a la perfección la música de ese país, formada por el cruce entre sonidos provenientes de los distintos rincones del mundo: su formación musical como multiinstrumentista, su interés por el afro-beat, el jazz, el reggae, los matices pop de occidente y cómo no, por la música tradicional y popular de África. Poco a poco fue adquiriendo cierto reconocimiento internacional, aunque siempre un poco a la sombra de otras superestrellas africanas como Youssou N´Dour o Angelique Kidjo.
Pues bien, entre las novedades que traía esta tienda había mucho material de las llamadas "Músicas del Mundo" y de la discográfica especializada Resistencia, algo muy arriesgado pero que tenía su público. Ahí me topé con Jabu y la colorista portada del que era su sexto trabajo: Umbele. Tras pagar por él dosmilypicopelascasiparatres -era un tiempo de bonanza económica y yo un joven inconsciente-, me lo puse en casa y descubrí un nuevo paisaje sonoro donde predominaba una música vitalista, profunda y sincera. Umbele se editó aquí en el 2001 y entre sus 9 composiciones destacan varios cortes:
El primero es el que da nombre al disco, "Umbele", donde por decirlo de alguna forma, es de los más tribales o "folclóricos" del álbum. El apoyo vocal femenino de Khululiwe Sithole y Deborah Frazer y la utilizacion del saxofón de Lemi Special Mabaso le da un color único a esta canción:
"Undoso (nombre de varón africano)" es uno de esos temas que son el ejemplo perfecto de la música surafricana por aquello de la unión de varios mundos: se abre de forma tradicional con el sonido de una kora -un instrumento africano que cuando alguien lo toca bien pone la piel de gallina-, pero de forma súbita rompe con un ritmo entre bailable y Café del Mar cortesía de Isaac Mtshali a la batería y Jabu S´Bumbe al bajo eléctrico. La voz de Jabu Khanyile cantando en inglés y en zulú es así, no es de las más virtuosas y tampoco es una voz negra típica y tópica -áspera o cavernosa-, pero sí es de las más suaves y expresivas que he escuchado:
La guitarra de Johnny Chonko suena al inicio de "Amagoduka (Emigrantes)" y nos muestra la cara más reflexiva, melancólica y serena de la música africana, aunque siempre sea rítmica y percusiva. Los arreglos de Mthandeni Mvelase en los teclados y en el conjunto del tema sirven a la perfección para manifestar esta sensibilidad. No entiendo nada de la lengua zulú, pero creo que la temática tiene relación con la personalidad de Jabu Khanyile, reconocido por su concepción panafricanista -con la intención de erradicar los conflictos entre los pueblos africanos-, así como por su lucha -con la música y el arte siempre- por el reconocimiento de los derechos de los negros. Tengamos en cuenta el peculiar y triste contexto sociopolítico surafricano en el que se crió y formó Jabu...:
"Amanazareth (Iglesia)" es la penúltima pista del disco, que luce unos ritmos programados y unos teclados realizados por Thapelo Khomo -productor de todo el trabajo y además compositor junto a Jabu de gran parte de los temas-. En este, la base rítmica se une perfectamente a las melodías trazadas por el saxofón y a la riqueza y exuberancia que aporta el coro a cinco voces, rememorando la tradicional música "mbube" de canciones vocales a capella entonadas con fuerza en alta voz:
Buscando por ahí he encontrado que mbube significa León…
... Una palabra que encaja a la perfección y da sentido a la obra de este artista.
Si en la última entrada hablamos de Nick Drake, uno de los máximos representantes en eso de la música mansa y etérea, hoy damos un giro de 180º y no tenemos ningún reparo en acercarnos a Electric Wizard, dignos herederos de los lúgubres e insanos sonidos que con tanto gusto nos brindaron Black Sabbath.
Por tanto, este grupo inglés, Electric Wizard, practica lo que los críticos vienen a llamar Doom metal o Stoner Rock. Unos géneros que no me voy a detener a explicar porque no lo haría del todo bien, no es el momento y tampoco tengo muchas ganas, para eso está Wikipedia.
Lo cierto es que estos sonidos, siempre y cuando mantengan esa natural conexión con el Hard Rock setentero –de donde en realidad proceden-, me interesan y mucho. En estos últimos meses he estado escuchando varios grupos de estas corrientes, y evitando nombrar algunos por sus temáticas supuestamente satánicas y excesivamente negativas –es una cuestión personal-, o por lo soporífero y cargante de algunos de ellos –mantener una nota o un acorde media hora es aburrido lo mires por donde lo mires-, creo que merece la pena destacar a unos cuantos, por si la gente se interesa: A la cabeza estaría Saint Vitus, que se supone que son los pioneros en el nuevo estilo ya en los ochenta y la verdad es que los dos primeros álbumes suenan de lujo. También sobresale Earth, banda que practica un Stoner lento y repetitivo que los entendidos llaman drone, pero cuya escucha atenta de los temas nos muestra en global una música de gran experimentación, complejidad y calidad, creadora mundos insólitos. Un disco recomendado de éstos es “The Bees Made Honey In The Lion Skull”.
Hay muchas otras que merecen ser escuchadas como Colour Haze o Witchcraft, pero los más conocidos son Sleep, Kyuss, Fu Manchu y QOTSA –aunque estos han diversificado su campo de sonido más hacia lo comercial, aunque sigue siendo muy bueno-.
Bien, estábamos con Electric Wizard… Creo que este es de los grupos de Doom-Stoner que todavía siguen manteniendo esas reminiscencias y ese vínculo con lo clásico que los hace auténticos de veras, aunque sin convertirse en meras copias de lo ya hecho con anterioridad. Formados a inicios de los 90 en la nublada, oscura y tristona Inglaterra, su primer disco como tal fue publicado en 1995 y ya nos dejaba ver una serie de rasgos que les harían reconocibles: esa voz tratada pero no gutural y los riffs contundentes, pero todavía los desarrollos de sus canciones eran cortos –la más duradera alcanzaba “sólo” los 9 minutos-. Como buenos amantes de la ciencia ficción, de la literatura de misterio y del cine de terror de serie B, una de las curiosidades en los discos de estos chicos es la introducción de breves fragmentos de diálogos de estas películas en sus canciones, consiguiendo un efecto bastante guapo. De este debut, mi favorita sería la onírica y humeante instrumental “Mountains Of Mars”, estupenda:
Come Here My Fanatics sería su segundo trabajo, que se caracterizaría por mostrar otra de las marcas de identidad de esta gran banda: la potencia de su sección rítmica, el gran trabajo realizado en cuanto a las implacables y mortales líneas de bajo, y el intimidador maremagno de guitarras. Como ejemplo: “Son Of Nothingness”:
En 2000 salió a las tiendas su tercer y para muchos mejor álbum: Dopethrone. La verdad es que es una de sus obras más equilibradas y “más limpias” en cuanto al sonido, con temazos como el que da nombre al disco, “Funeralopolis”, o este “Barbarian”:
Con sus siguientes obras, Let Us Prey -2002-, We Live -2004- y Witchcult Today -2007- abandonaron en cierta medida la rigidez o los cánones establecidos hasta entonces para introducir experimentaciones con la electrónica, nuevos matices e incluso aumentar la velocidad de las canciones… Algo que parece un sacrilegio en esto del Doom y el Stoner, tal y como demuestran en este “The Living Dead At Manchester Morgue”:
Espero que este resumen de Doom-Stoner ejemplificado en Electric Wizard sirva para que alguien se interese en estas músicas, aunque sin abusar:)
"Things Behind The Sun", de su tercer y último álbum en vida Pink Moon, 1972:
"Please beware of them that stare They'll only smile to see you while Your time away And once you've seen what they have been To win the earth just won't seem worth Your night or your day Who'll hear what I say. Look around you find the ground Is not so far from where you are Don´t too wise For down below they never grow They're always tired and charms are hired From out of their eyes Never surprise.
Take your time and you'll be fine And say a prayer for people there Who live on the floor And if you see what's meant to be Don't name the day or try to say It happened before.
Don't be shy you learn to fly And see the sun when day is done If only you see Just what you are beneath a star That came to stay one rainy day In autumn for free Yes, be what you'll be. Please beware of them that stare They'll only smile to see you while Your time away And once you've seen what they have been To win the earth just won't seem worth Your night or your day Who'll hear what I say.
Open up the broken cup Let goodly sin and sunshine in Yes that's today. And open wide the hymns you hide You find reknown while people frown At things that you say But say what you'll say About the farmers and the fun And the things behind the sun And the people round your head Who say everything's been said And the movement in your brain Sends you out into the rain".
Inventivos e inclasificables noruegos, los músicos que se esconden bajo el proyecto Motorpsycho llevan desde inicios de los 90 dando a luz discos de una enorme profundidad que se manifiesta en una variada mezcla de sonido y actitud Rock, Grunge, Indie y Experimental con toques de música más pesada tipo Stoner o similares, Progresivo y Psicodelia.
Pero con el álbum Let Them Eat Cake del año 2000, dejaron fuera su faceta más Hard Rock para dar paso a sonidos más ligeros, ricos, diversos y dispersos pero eso sí, siempre hundiendo sus raíces en la música de finales de los sesenta y principios de los setenta. Ahora voy a destacar unas cuantas canciones del álbum:
La brillante "Big Surprise", una composición que parece provenir directamente de las mágicas sesiones del Pet Sounds por esos juegos vocales y esa música tan dulce.
"Whip That Ghost", que es por su patrón rítmico y guitarras en cascada, todo un verdadero y muy merecido homenaje a los Allman Brothers y su canción Whipping Post.
Para finalizar tenemos aquí a "My Best Friend", un tema que nos devuelve ecos de las voces del Tin Man de America.
Otras canciones propias que me llaman la atención de Let Them Eat Cake son la acústica y ensoñadora "Stained Glass", y mi favorita y la que abre el álbum, una pieza que gasta originalísimos y majestuosos arreglos orquestales titulada "The Other Fool":
En fin, un gran grupo a tener en cuenta para todos aquellos que gustan de la música de siempre, de toda la vida, pero en la actualidad.
Por lo visto en los últimos años creo que han vuelto por sus fueros más contundentes, como muestra esto, que pertenece al disco del 2006 Black Hole/Blank Canvas, y se llama "No Evil:"
Eso es lo que siento cuando me encuentro disfrutando de la música de un artista que hasta hace bien poco nunca entró en mis planes ni en mi esfera musical -le consideraba de otro palo muy distinto al mío-. Afortunadamente las cosas cambian.
El protagonista de esta revelación es un tal Billy Joel, el creador de un discazo como la copa de un pino titulado An Innocent Man, editado por CBS en 1983 -un año clave para servidor- y que no es ni más ni menos que un gran catálogo de la historia musical de Estados Unidos. Así, de repente puede parecer un poco prepotente la idea, pero es lo que sugiere cuando se escucha y así lo indican diferentes notas de prensa y de seguidores en su página web de Internet: "es un homenaje a la música de su niñez, un álbum de vocalista en el que rinde tributo a los sonidos surgidos en los años 50 y 60, a artistas Soul y Rythm And Blues como Sam Cooke, Ben E. King y The Drifters, a maestros del Rock And Roll como Jerry Lee Lewis y a discográficas que crearon y definieron un sonido único e inconfundible a la manera de Stax".
En todas y cada una de las canciones de este disco se aprecian detalles y guiños a todos esos sonidos mencionados un párrafo arriba, pero lo mejor de todo es que se nota que se hizo con cariño y sobre todo con talento, aunque ahora no viene a cuento destacar el valor de Billy Joel para la música americana -todavía no soy un gran conocedor de su obra, pero con este trabajo me tiene ganado-, simplemente quería revalorizar desde aquí un disco que, como casi siempre me he encontrado abandonado en las tiendas de viejo... ¡¡¡Pero para eso está Víctor Hugo y su ONG encargada de apadrinar discos deshechados por gente sin criterio!!!
Casi todo el mundo más o menos ha escuchado la grandísima "Uptown Girl", con esas armonías vocales clásicas, el falsete que utiliza Billy a lo estrella del rocanrrol y pop clásico y sobre todo con ese ritmazo que te engancha por la pechera y te da la vida -por lo menos a mí me provoca eso-.
Pero en Innocent Man destacan además otras piezas como "Tell Her About It" y "Easy Money", esta última es la que abre el disco con una lección de Soul y Rock a lo Blues Brothers o Memphis Horns con una sección de vientos en la que participa un habitual en esto de los saxofones, David Samborn.
"Careless Talk" es otros de los temas que de lo bien que está construido e interpretado sabe a clásico de los buenos, a categoría. Poco más puedo decir, simplemente aquí la escuchamos:
Un sonido que a mi siempre me ha gustado y que ya está en desuso debido a lo complicado que debe ser hacerlo bien es de los grupos Du-Duá o Doo Woop, y aquí Billy tiene unos cuantos ejemplos: el primero de ellos es la romanticona "This Night" que es ideal para bailarla "amarrao" a la chica de tus sueños –la capitana de las animadoras por ejemplo- en la fiesta de fin de curso puesto de ponche hasta arriba...
Y la segunda y la que más me ha gustado de Innocent Man es sin lugar a dudas la brillante "The Longest Time". Estoy flipado con lo buena, lo bonita que es, el sentimiento oldie que transmite, así como con lo interesante de su composición y grabación, pues para realizar el acompañamiento vocal que aparece en la canción, el propio Billy se grabó así mismo en 14 pistas de sonido que luego fueron mezcladas para lograr ese resultado tan fantástico. Otra cosa que me llamó la atención de "The Longest Time" fue en cierta manera lo arriesgado de la decisión de publicarla como single teniendo en cuenta lo ortodoxa que es y el contexto o situación musical que se estaba dando en los 80 -lo estaban petando The Police o Michael Jackson por poner unos ejemplos-.
Está claro que Billy y compañía tenían claro que esta canción y el disco en general encontraría su sitio y así fue: no tuvo malas ventas, hizo de "Uptown Girl" un clásico, se impuso la ilusión, la creatividad reivindicativa y la música de siempre volvió a brillar como siempre...
Llevaba ya unos cuantos dibujos con mucho color -demasiado para mi cuerpo-, así que dejaremos los colores para otro momento.
Porque hoy regresamos de nuevo al riguroso blanco y negro: la representación de una figura orante -o vaya usted a saber- del arte macroesquemático levantino que está localizada en los abrigos de Pla de Petracos en Alicante y que es de mis imágenes favoritas de este mundillo de la arqueología y prehistoria.
"Iluminado artesano de burgués aspecto, que haciendo nada y atentando contra la tradicional plástica con formas y colores se lo lleva muerto, hipnotizando a dementes y a la vez incautos adinerados que no saben hacer otra cosa que aparentar que saben al acaparar incalculables trastos recomendados por gurúes de lo in, junto a un dorado diván".
Todo el mundo conoce al David Bowie abducido por Ziggy Stardust: ese extraterrestre practicante del Glam más exuberante, pero la verdad es que ese chico de Londres tuvo un origen bien distinto...
Todo empezó en un verano de 1964, formando parte de distinto grupos noveles de Rythm and Blues británico de mucho mérito y poco éxito, como The Ken Rods, The King Bees, The Manish Boys o Lower Third, bandas en las que nuestro protagonista todavía conocido como Davie/Davy/David Jones bien como solista o bien como saxofonista -instrumento que se le da realmente bien y que siguió presente en gran parte de sus discos más exitosos-, ya se nos aparecía interpretando canciones como "Liza Jane" o "I Pitty the Fool"...
Tras estar un par de años publicando singles y singles, de componer para otra gente -desde la estrella de la televisión belga Dee Dee a grupos desconocidos de Escocia como The Beatstalkers-, de no parar de hacer entrevistas y pruebas con discográficas, y de problemas legales al cuento de su nombre artístico,... Por fin en 1966 pudo empezar a publicar con el nombre que le daría a conocer en todo el mundo: David Bowie. En esta etapa como hemos dicho la Deram, discográfica subsidiaria de la todopoderosa Decca, le hizo por fin un contrato...
El momento de dar el Do de pecho había llegado.
Los tres años siguientes fueron un período de fértil creatividad: Bowie estaba en una bulliciosa fase de experimentación musical, como sería costumbre en décadas siguientes, y de su cabeza salían numerosos temas de gran calidad como "Rubber Band" -con esa producción tan británica en cuanto a los brillantes arreglos de viento-, la crepuscular y romántica "When I Live My Dream", la brevísima "Maid Of Bond Street" con su logrado compás a modo de vals, o la extravagante "The Laughing Gnome", popera y pegadiza canción en la que Bowie habla con un nomo que en realidad es él mismo grabado a doble velocidad, una rayada mental en toda regla...
Todas estas canciones son realmente interesantes y recibieron el visto bueno de gran parte de la crítica, pero en el fondo tanto esfuerzo no se veía recompensado, hasta que por fin vio la luz un nuevo tema: "Space Odditty". A partir de entonces el éxito más absoluto: su primer LP, maquillajes, vestuarios, Glam, las arañas del espacio y los perros de diamante,...
Una prueba de la categoría que alcanzó Bowie en esta primera primerísima etapa tan brittish es "There Is A Happy Land": una muestra de la enorme creatividad e imaginación lírica que caracterizaría a este artista disco a disco, década a década. Pocos pueden decir eso:
Pero vamos a quedarnos con la que es para mí una de sus mejores obras de esa época primigenia. Estamos hablando de "The London Boys": una composición de tenue y melancólica belleza en la que Bowie a modo de gran observador, nos narra de forma gráfica la decadente escena Mod de Londres a través de la vida de un joven…
Ahí os dejamos con el primer Bowie y una de sus tantas y tantas obras maestras: "The London Boys":
... Con esta antigüedad de cuando era peque y tenía mi etapa manga -cada uno con sus problemas oye-. La he recuperado y retocado un poco los colores, quitándole manchas que estaba que daba pena, poniendo sombras a los bordes... En fin, que nos vemos.
Bano es junto a Frank T, La Puta Opepé, Rapsus, Chinatown, Juaninacka y otros cuantos más, uno de mis mc´s y grupos favoritos. Éste se ha caracterizado desde siempre por unas letras y un estilo a contracorriente, radicalmente distinto al del resto de la escena: muy libre, experimental, personal, surrealista, extraño y poético.
No sé si será cierta la historia, pero tal y como se cuenta en la canción "Ollas de Egipto", del disco Nada ComoSi que publicó en 2001 Dobleache -otro que entra en mi lista-, nuestro protagonista de hoy irrumpió en una de sus primeras apariciones en público de una jam session o micro abierto con un rotundo: "Jesucristo Murió Por Nosotros".
Así me gusta, impactando y dejando las cosas claras.
En el 98 Bano editó con La Madre -la discográfica de Mucho Muchacho y sus míticos Siete Notas Siete Colores- un maxi en el que aparecían dos temas producidas por Dive Dibosso: "Bailando Lambada Entre Tiburones" y "El Hombre Que Cambiaba Pesetas Por Flores".
Ha realizado varias colaboraciones con gente como Jazz Two, Punto Final, Dobleache y poco más se de él, pues ha estado un poco desaparecido. Hace poco estuve buscando por Youtube y me salió esto: Bano en una competición o certámen de poesía urbana en el que aparecían y participaban otros artistas como El Chojín, Tremendo y una leyenda del Slam Poetry, el americano Saul Williams.
Como primer Bonus Track -hace tiempo que no los hacía- ahí pongo el tema "Vancouver" en el que Bano colaboró con el grupo Punto Final. Cuando escuché este tema, en 2001, me dí cuenta que el Rap o el Hip Hop de aquí por fin había dado un gran salto adelante. La producción era brillantísima, a miles de kilómetros de distancia de calidad respecto a lo que se hacía entonces, y los pelos de mis brazos como escarpias...
Y como segundo Bonus Track, una muestra de lo último que ha hecho el gran Bano, "Cuarzo":
Este es uno de mis cómics favoritos de todos los tiempos. Lo estuve siguiendo desde hace bastante tiempo y con muchas ganas -todas sus series paralelas, especiales,...- pero ya ha llovido desde que lo dejé de lado debido a los problemas y rollos de las editoriales, a los retrasos en la publicación y al precio que están teniendo los cómics ahora, que han provocado que acabara desconectándome del hilo de la serie...
Lo que primero que me atrajo de Spawn era su dibujo: en un principio realizado por su creador y guionista Todd McFarlane, y más tarde por Gregg Capullo y en especial el trabajo que llevó a cabo Liam Sharp -uno de mis dibujantes favoritos- en la minihistoria del Spawn Medieval. En general se trataba de un dibujo muy cargado y oscuro a veces, con unos trazos muy marcados... Para mí, distinto al resto de cómics comerciales que salían de la factoría Marvel o DC.
En este cómic una de las principales temáticas es la posibilidad en los hombres de hacer el bien y el mal, la voluntad y libertad que el hombre tiene en escoger entre los dos caminos, así como sus consecuencias. Además introducía un plano interesante: la lucha -una especie de Guerra Fría- que Cielo e Infierno mantienen en la Tierra y que no nos va a venir nada bien...
El protagonista de todo esto es Spawn / Al Simmons, que mientras estaba vivo era el "típico soldado estadounidense perteneciente además a una agencia secreta", destacado por su habilidad a la hora de matar. Por ello, tras morir en una trampa organizada por su jefe -con lo eficiente que era...-, el Infierno se interesa por él debido a su potencial y engañado, a cambio de revertir su muerte y regresar al lado de su esposa -venta del alma al estilo Fausto-, es convertido en comandante de sus tropas para el inminente ataque al Reino del Cielo.
A partir de entonces, el cómic trata sobre el aprendizaje de Al de su nueva no vida como Spawn en la Tierra, su esfuerzo por situarse en el mundo que ahora le rodea y su desempeño de la función de "castigador" de gente malvada -que la mayoría de las veces suele salir mal ya que hay inocentes que siempre salen mal parados-.
Además de todo esto, nos muestra una visión nueva y distinta: la cara oculta de un cielo y un infierno que son dos partes de una misma moneda totalmente corrupta y con los mismos intereses, donde los hombres son sólo almas o peones disputados entre ambos bandos para ser sus soldados en el Juicio Final.
Ante esta situación de luchas diplomáticas y no tan diplomáticas, Spawn finalmente decide buscar su libertad y salir del juego entre Dios y el Diablo o Malebolgia, convirtiéndose en un elemento intermedio y neutral que lógicamente entra en conflicto con los dos bandos, empezando el lío...
Así contada, la historia de Spawn es un poco rara, pero leída me pareció y parece distinta a lo que había por entonces: éste no era el típico superhéroe guaperas encantado de haberse conocido, si no un antihéroe achicharrado, con una confusión mental de las que hacen época y una depresión de caballo. Estigmatizado y maldito, siempre que intenta intervenir y solucionar cualquier problema humano, siempre acababa empeorándo y manchándolo todo con la maldad que le hacía ser lo que era -hay números realmente escalofriantes y tristes- Y como este, hay más aspectos que hacían de este Engendro algo especial.
Si algo hay que destacar de Todd McFarlane -el creador de nuestro protagonista- en el mundo del cómic americano, es su inteligencia y habilidad en el mundo empresarial, algo poco no muy común. Así, ha sabido aprovechar y explotar la imagen y marca de Spawn hasta límites insospechados: ha creado numerosas colecciones de tebeos interpretados por personajes secundarios de la serie madre, tales como Ángela, Violator,... destacando sobre todo la protagonizada por la pareja de detectives Sam y Twitch en una serie policíaca muy entretenida. Además desarrolló una empresa de figuras de acción coleccionables -muñecos para entendernos- que en un principio abarcaba a personajes de Spawn y de la editorial Image, pero que después ensanchó sus miras al comprar los derechos de películas de acción como Terminator, Alien, Depredador... y tratando también el mundo del deporte con jugadores de la NBA entre otras competiciones, y la música con figuras como Kiss, ACDC, Janis, Hendrix, Elvis, Jerry García, y un largo etcétera. Sin olvidarnos de su incursión en el mundo de la televisión a través de sus series de animación en la HBO, sus videojuegos,... Para finalizar, otro valor y reconocimiento de Todd según mi parecer fue el de impulsar la aparición de películas basadas en personajes de cómic, y su estética en el cine -pues desde los Batman en los 90 no había aparecido nada-: no tengo las fechas con mucha certeza ni nada, pero creo que tras la película de Spawn -que no era una maravilla pero vendió lo suyo- se reinició la avalancha de películas de cine inspiradas en cómic con todas las de Marvel siguiendo el camino dejado y abierto por Todd. Es algo que creía que había que comentar y destacar de Todd.
He leído por ahí que una 2ª parte de Spawn se está gestando, pero como lo llevo oyéndo desde hace tanto tiempo ya no sé que pensar... Lo que está claro es que yo la espero.
Venga, este pequeño repaso y homenaje a Spawn acabó. ¡Saludos!
Este es un dibujo que he realizado para el trabajo de un doctorado de una amiga de la universidad. Trata sobre un personaje mitológico con un orígen un tanto peculiar:
"Zeus tiene un sueño erótico con Cibeles, otras fuentes dicen que intentaba violarla directamente, como consecuencia de esto, la polución de Zeus cae en Frigia fecundando a la roca Agdos, naciendo de esta unión un ser hermafrodita llamado Agditis, que se identifica en muchos casos con Cibeles. Este ser es de una naturaleza sexual insaciable, tanto, que los dioses deciden poner remedio a este desenfreno, ya que podía copular con seres de ambos sexos y era de una belleza cautivadora. Así, Dionisio, el encargado de resolver el problema derrama vino en la fuente donde la criatura iba a beber, al caer Agditis en la trampa se queda dormido totalmente ebrio. Aprovechando esta circunstancia Dionisio ata sus genitales y al despertar y levantarse, Agditis se castró. En el suelo, de la sangre derramada a orillas de río Gallo, surgió un almendro (...)"
El resto ya es otra historia. Una cosa, para hacerlo me basé en un artista, creo que es fácil de adivinar, ahí os dejo el trabajo y el juego.
Este hombre, Jerry N. Uelsmann es un fotógrafo de Detroit ya veterano -del año 34 ni más ni menos y como por donde he buscado sobre él no dicen lo contrario, supongo que todavía está entre nosotros-. De fotografía no tengo mucha idea: sólo sé si me gusta o no, y lo que hace este señor está situado en la primera opción. La primera foto de aquí es un montaje muy logrado y con un mensaje creo que claro, pero ya se sabe cómo son los surrealistas...
Por lo que se ve, a este fotógrafo lo que le va es trabajar en blanco y negro y realizar un surrealismo bastante extraño -como todo el surrealismo, vaya-. Transplantó a la fotografía el Op Art -arte óptico, pero no el geométrico ese que marea tanto- que era típico en la pintura de Magritte y Dalí entre otros, jugando con las figuras, los dobles sentidos y con trucos visuales.
Uno de los puntos que me tanto gustan de Uelsmann es que al parecer trabajaba únicamente de forma analógica, manual y artesanal. Como en la fotografía de toda la vida, trabajando con los negativos dentro de una sala oscura...
... y dejando a un lado la fotográfía digital y esas movidas.
La fotografía que más me gusta de las que he conocido es esta: la frialdad del rostro del hombre ese que puede ser un ejecutivo cualquiera, los cables y conexiones -o el cajetín de los plomos-... dos imágenes que combinan a la perfección.
La gente que veía la serie televisiva de ciencia-ficción Más Allá Del Límite recordarán este montaje de la casa cuyos cimientos se convertían en las raíces de un árbol. Una imagen muy buena.
Y esta otra es para los que hayan tenido en sus manos y en sus oídos el discazo Train Of Thought del grupo de Metal Progresivo Dream Theater -uno de los más duros de la banda, pero me gusta-. Creo que las creaciones fotográficas de Uelsmann casan a la perfección con la música que realizan estos chicos.
Estamos sacando unos retalillos: en este caso una ilustración del Boss basada en un cartel publicitario o algo así. Tintas de todo tipo, aguadas, acuarelas, carboncillos, lapiceros,...
El original a acuarela me quedó demasiado colorido, así que le retoqué el color y le puse unos filtros más acordes al sonido y manera de ser de estos animales...