sábado, 20 de abril de 2013
miércoles, 17 de abril de 2013
Descubrimientos:
Llevo unos cuantos meses colaborando como voluntario en el Centro Ocupacional Municipal 'El Molino' de Alcalá de Henares. Un centro que está dirigido a personas con discapacidad intelectual y que pretende buscar el desarrollo personal, la integración social y la inserción en el mundo laboral.
Dicho así, suena todo como "blablabla-bla-blablá"... Como a algo muy de lenguaje burocrático-administrativo, típico y muy frío pero he de deciros que estando dentro se ve lo maravilloso del proyecto y de la gente que hay ahí dentro.
Hoy me tocó ayudar y estar de apoyo en una clase donde me encontré con un par de dibujos que llamaron mucho mi atención, así que os los enseño ahora mismo:
Disfruto enormemente con este voluntariado, con aportar lo poco que sé, con lo muchísimo que recibo...
Seguiré mostrando más dibujillos de estos si llega la ocasión.
¡Hasta la próxima!
lunes, 15 de abril de 2013
jueves, 11 de abril de 2013
domingo, 7 de abril de 2013
jueves, 28 de marzo de 2013
The Biters en Alcalá de Henares / EgoLive / 24-3-2013:
Cuando le
das al play para escuchar por vez primera una banda desconocida y a los oídos
te llegan recuerdos de grandes e históricas figuras como Marc Bolan y Phil
Lynnot pasan dos cosas contrapuestas: lo primero es que piensas "lo de
siempre"; y lo segundo es "bueno, por lo menos, por lo menos, los que
están sonando demuestran tener un gusto musical exquisito"...
Pues eso
más o menos es lo que me ocurrió con The Biters -o simplemente Biters-, una joven
banda procedente de Atlanta que venía a Alcalá de Henares para iniciar su gira
europea del 2013 y presentar el que es su último trabajo hasta la fecha, ‘All Chewed
Up’ -Underrated Recordings, 2011-, un EP muy rico e interesante en cuanto a
influencias sonoras pero que para simplificar todo un poco diremos que al final
todo converge o acaba desembocando en eso que se llama Rock and Roll.
Tras
comerme un gofre de chocolate -lo siento, pero tenía que decirlo- entré en la EgoLive y tras
saludar a la gente de la sala esperé en mi columnita a que empezara el show… No sé si es porque
llevaba una semana sin acudir a un concierto o porque me pilló en un momento de
sensibilidad plena, pero lo cierto es que todo me sonaba mejor, más fuerte, más
pleno... Pero vamos a lo que hemos venido, a hablar de The Biters.
Como un
cuarteto cualquiera de los que abundan por ahí, los chavalotes de The Biters
saben destacar y despuntar del resto curiosamente por lo contrario de lo que suelen hacer los modernos: por no innovar en nada. Hacen
Rock and Roll. Simple y llanamente. Podríamos discutir sobre su marcada
inspiración Glam, sobre esos pequeños toques Punk, esa estética ochentera que
de primeras hizo que pensara equivocadamente que iban en plan Bon Jovi cuando mozuelos
pero con un poquito más de tinta en la piel o sobre sus afilados estribillos
casi Pop que enganchan como el garfio del malo de 'Sé Lo Que Hicisteis El
Último Verano'… Aunque creo sinceramente que es mejor escuchar y ver ya mismo
una pequeña muestra de lo que son capaces de hacer estos chicos en directo:
La
canción de arriba se titula "Oh Yeah (The Bitch Wants More)", es con
la que abrieron el concierto y es un claro ejemplo de la fuerza que The Biters
mostró sobre el escenario a lo largo de toda la noche, sin ningún momento de bajón
o irregularidad... Todas las canciones sonaron compactas, bien amalgamadas,
ensayadas, tocadas en pequeñas tandas que propiciaron que la experiencia del
concierto fuera muy fluida y dinámica... Energía pura.
El señorito Tuk a la voz principal y guitarra fue
el único de la banda que se encargó de entablar charleta con el público, en
inglés, con poquitas bromas, todo muy directo, canción tras canción… Yo lo
prefiero así, porque hay veces en las que uno tiene la sensación de estar más
en una conferencia que en un concierto. No sé cómo lo verán ustedes.
El resto
de la banda -Matt, Travis y Joey- estuvieron muy bien plantados sobre el
escenario, con las cosas bien claritas. Tras finalizar, pasaron fugazmente por
los camerinos y retornaron al escenario para brindarnos un par de joyas de ese
Rock fiestero que sirve para mover el cucu: el “He´s a Whore” de Cheap Trick y
el “Strutter” de los Kiss… ¿Se podía pedir más?
Por pedir que no sea, pero ya saben el dicho: contra el vicio de pedir...
¡¡¡The Biters!!!
jueves, 21 de marzo de 2013
miércoles, 20 de marzo de 2013
Queen... ¿Por qué decir esas cosas?
Escuchando y leyendo los libretos de los dos primeros discos de Queen -sí, al final los vi en una tienda y me los compré para ver qué tal sonaban estos chicos- veo que en los créditos del primer álbum las siguientes declaraciones: "and nobody played synthesizer..." Añadiendo en el segundo, para rematar la jugada, la puntilla de "...again..." ¡Será posible! ¡Pues empezamos bien amigos, con lo que molan los sintentizadores! Si Queen no me hacia mucha gracia así a grandes rasgos, con palabras como estas pues como que no me ayudan a cambiar de idea.... La verdad es que no sé por qué razón pusieron esa frase lapidaria en plan ‘sintetizadores caca’ si luego más tarde los emplearon abundantemente en discos posteriores… Pero bueno, no se lo tendré en cuenta ya que estos dos primeros me van molando. Y ya de paso pongo este tema, "Son And Daughter" que es de cuando rockeaban de verdad y no daban dentera de lo melodramáticos y pomposos que se ponían:
domingo, 10 de marzo de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
Miedito:
Este lunes pasado, en el programa Los Sultanes Del Swing que hicimos en la RUAH dedicado a la segunda etapa musical de Michael Jackson, me atreví a decir en directo que pondría en FB los videoclips que me daban miedo cuando era niño a cuento de que en el programa sonó entre otras canciones de Jacko ese temazo que es "Thriller", cuyo videoclip da la casualidad que mi padre tenía grabado en una cinta de VHS junto a otros vídeos de gran calidad musical pero espeluznante y 'pesadillesca' estética... Cinta que me solían poner en el salón de casa habitualmente ya que mis padres son bastante aficionados a la música y que por un lado agradezco porque me formó un criterio musical decente y por otro como que rechazo un poco porque a decir verdad algunos de esos vídeos me siguen dando muchísimo pero muchísimo repelús. Ahí van, para que ustedes comprueben y opinen:
Que conste que soy más de los Genesis de los 80 -los poperos y comerciales- que los de los 70 -progresivos e intelectualoides- pero qué queréis que os diga... Estas marionetas, guiñoles o lo que sean son asquerosamente feos. Punto. Eso sí, "Land Of Confusion" es uno de esos temas que hacen que uno vea que la década de los 80 mereció la pena en cuanto al tema musical.
Esta más que miedo lo que me daba era un poco de desazón, de angustia, pero ya me molaba bastante el rollete que llevaba esta gente. "Lullaby" de The Cure: Otro temazo.
La palabra 'RECHAZO' se me queda corta para definir en una palabra lo que siento cuando veo este videoclip. Sólo una vez he podido verlo entero y es que me puede... Tiene todo lo malo de los 80 en cuanto a lo estético, un gusto artístico muy dudoso y unas imágenes que dañaban y dañan mi sensibilidad, como aquellas en las que unos pollos desplumados bailotean gracias al stop motion o ese rostro conformado con verduras que tantísimo me recuerda a la obra de Arcimboldo -que me da una grima que no os podéis ni imaginar, todavía recuerdo mi visita a Viena, al Kunthistorisches Museum y encontrarme de sopetón dentro de una opresiva sala repleta de obras del pavo este... ¡Qué mal rollo! En fin, que no, que no y mil veces no.
Y finalmente, el responsable de toda esta movida: el "Thiller" de MJ. Aquí no hay asco o rechazo... Es simplemente el miedo de un niño ante lo que es una película de zombies concentreada en un videoclip bastante largo, pero videoclip al fin y al cabo. Junto al de The Cure, es el único de los que he puesto que a día de hoy puedo ver entero sin ponerme malito. Eso sí, escuchar lo puedo hacer siempre.
Pues eso es todo... Ya me conocéis un poco más.
¡Hasta la próxima!
sábado, 2 de marzo de 2013
Stompin´ Boots and Blues Festival en Alcalá de Henares:
Aunque mucha gente no lo sepa, puedo arriesgarme a decir que el pasado miércoles 27 fue un día grande. Un día en el que la ciudad de Alcalá de Henares creció un poquito más en el ámbito cultural, aunque mucha gente no lo supiera... Y es que tuvo lugar un acontecimiento especial: el 'Stompin´ Boots And Blues Festival'.
¿Que qué
es esto del estompinbutsanloquesea? Se preguntarán muchos… Pues eso
precisamente, un festival. Aunque no uno convencional o al uso, no. El
'Stompin´ Boots And Blues Festival' es un festival colectivo e itinerante que
en esta su primera edición está teniendo como misión y objetivo prioritario el
rescatar y traer de nuevo a nuestros oídos los sonidos más interesantes del
Rock, Garage, Folk, Country y de los sonidos americanos en general tanto en su
vena más acústica y natural como en la más eléctrica y descarnada.
Como
ambulante y trotamundos que es, el 'SB&BF' se ha paseado ya a lo largo del pasado
mes de febrero por salas como la Wurlitzer de Madrid o el Centro Niemeyer de
Avilés por poner un par de ejemplos y todavía quedan unas fechas para este de marzo,
aunque nosotros vamos a hablar de la noche que pasamos cuando toda la troupe del
festival recaló en nuestra ciudad, en la Sala EgoLive.
Una vez más, se dieron varias circunstancias que impidieron en mayor o menor medida que
el público asistente fuera el deseado: estamos a final de mes -los bolsillos
están vacíos-, la rasca que hacía era considerable -guantes y bufanda a tutiplén-,
el fútbol -porque los colchoneros también se merecen una alegría de vez en
cuando-, que el concierto cayera entre semana... Pero
bueno, como servidor presentía que la noche iba a merecer muy mucho la pena, me
fui a pata dando un paseíto hasta la otra punta de la ciudad para disfrutar de
lo que nos iba a ofrecer el 'Stompin´ Boots And Blues Festival'.
Los
primeros en salir al escenario fueron Macho, una banda barcelonesa que me
sorprendió muy gratamente cuando los escuché por primera vez ya que me
rompieron los esquemas para bien porque últimamente me he llegado a hacer una
idea preconcebida y tópica de que todo lo que sale de la ciudad condal suele
ser Popindie facilón y suavón... Mala suposición por mi parte, porque lo que
nos mostraron estos tipos sobre las tablas fue todo lo contrario: energía,
potencia, vitalidad, descaro, simpatía... Bien entendido, lo que nos mostraron
fue un sonido muy macho, vamos.
Hallando flechas,
direcciones y paralelismos sonoros, a mis orejas llegaban ecos de Burning, de
Ilegales -como bien apuntó Alfonso Sirera-, del primer Loquillo... Es decir,
canela en rama. Rock and Roll del de antes, de ese que te agarra de las tripas
y te da un meneo bueno gracias a temazos como este que inaugura su primer
álbum:
Y ahora
un cotilleo: tras acabar los máquinas de Macho de darlo todo frente a unas
treinta personas aproximadamente, puse la oreja cual cotilla en una conversación
en la que el bajista del grupo le decía a un miembro de la sala -que parecía pedir como disculpas
por el poco público- que no pasaba nada, que ellos tocaban con la misma
felicidad y ganas ante doscientas personas que ante cinco. Así que lo único que
puedo decir a la gente de Macho es lo siguiente: Bravo bravísimo.
Después
de esto, Macho recogió sus trastos y se fue a por unos bien merecidos refrigerios
mientras se preparaba la siguiente ¿banda?
Lo digo
como dudando porque Molly Gene, que salió inmediatamente después, es eso: una
señorita que procedente de Warrensburg -Missouri- y bajo el nombre artístico de
‘One Whoaman Band’ se nos presentó solita con su guitarra, su armónica y ese
peculiar instrumento que es la batería de pie.
Describir
a Molly Gene no es tarea fácil, así que voy a decir lo primero que se me vino a
la cabeza y me quito de darle vueltas al asunto: Molly Gene es como la
Muchachita Bombo Infierno del Medio-Oeste, como la sobrina rebelde y punky de
Johnny Winter, como… Bueno, creo que con estas definiciones un poco gráficas
queda bastante claro a lo que suena esta chica de menuda figura y curtida voz.
No se me puede olvidar decir que durante su actuación lo dio absolutamente
todo. No se estuvo quieta pateando el cacharro que tenía entre sus piernas, revolviéndose,
retorciéndose y agitándose sobre la banqueta… Agujetas me entraron con sólo
verla… Una bestia parda la Molly. Seguro que tras acabar su show se tuvo que
tomar un Isostar o un Gatorade, seguro.
Sus canciones
tratan de historias sobre broncas en bares de carretera, sobre la dura vida en
el campo o sobre algo así me imagino, porque os prometo que con el acento cerrado
que nos gasta la compañera no entendí un carajo de lo que nos contaba entre
canción y canción, aunque supongo que serían cosas buenas ¿Verdad?
Me dio la
sensación que la música que Molly ‘One Whoaman Band’ Gene nos fue tocando es
perfecta para ponerla a todo volumen y ver ese programa que echan en el canal
Xplora – una aburridísima barbaridad llamada ‘Los Cazadores Del Pantano’-, para
ver unos rodeos o para ver cualquier otro evento típico de los USA porque
encaja realmente bien. Una música muy disfrutable la de esta artista, como
pueden apreciar a continuación:
Y
finalmente llegó el turno de los entre neoyorquinos y portugueses The Last Internationale. Que son los cabezas del cartel y los responsables en gran
medida de que se montara este festival nómada para acogerlos y moverlos a lo
largo de la geografía española…
Al igual
que en otras tantas veces, me habían hablado ya maravillas de esta banda
liderada por Edgey y por Delila Paz. Y yo, que soy muy bien mandado, me puse a
buscar y rebuscar diligentemente cosas sobre ellos para, finalmente, poder dar
fe y divulgar que The Last Internationale son maravillosos.
A primera
vista y antes de que pusieran sus manos sobre los instrumentos parecían una
banda convencional. Edgey a la guitarra y el baterista Fernando Silva se
asemejaban con sus chaquetillas ceñidas de cuero a unos primos de The Strokes y
ella, Delila, tan mona y arreglada -aunque discreta- estaba como recién salida
de una entrevista en los 40 Principales… ¡Pero ay Señor! ¡Qué equivocados y
ciegos nos encontrábamos!
Fue
empezar a fluir la electricidad y ver como la Gibson Les Paul de Edgey rugía,
de verdad que rugía… Ver como la batería de Fernando construía un ritmo
Blues-Rock contundente y sólido, desnudo y muy muy muy estilizado… Ver como
Delila bordaba todas las facetas en las que intervenía: efectiva a ese bajo Vox
‘teardrop’ tan guapo, a la armónica, a la guitarra acústica y a esa voz tan preciosa
y tan genuinamente americana que poco tiene que envidiar a las grandes damas
del Blues y del Country… Nombres podía dar unos cuantos, pero creo que es mejor
que la escuchéis vosotros mismos:
Si hay algo que me llamó la atención de esta banda, tanto en estudio como en directo, fue la gran amplitud de registros que pueden desplegar dentro de una misma actuación sin que el resultado final fuera como el de un corta-pega electro-acústico, sin que existieran altibajos, sin que pareciera una mezcla artificial… Fue brillante.
Delila y compañía vinieron a Alcalá de Henares para presentarnos su último EP, publicado este mismo año por Manifesta Records y que lleva como título ‘New York, I Do Mind Dying’. Un trabajo en el que la presencia del Blues es muy notable ya que a lo largo de sus cinco temas contamos con la reinterpretación a lo Last Internationale de grandes del género como Howlin´ Wolf, Leadbelly o Elmore James ni más ni menos. Hay que tenerlos bien puesto y saber lo que se hace pero no pasa nada, porque tanto Egdey como Delila van sobrados de lo primero y no juegan al azar.
Como os
decía antes, The Last Internationale tiene muchas aristas sonoras, siendo una
de ellas es más punzante, más eléctrica y agresiva… Y como no podía cerrar esta
crónica sin poner este temón, ahí que va:
Ni qué
decir que al finalizar el maravilloso concierto de The Last Internationale me
compré aquél EP que está sonando ahora mismo mientras finalizo esta crónica…
¡Así
es que da gusto!
jueves, 28 de febrero de 2013
The Frowning Clouds en Alcalá de Henares:
A
parte de entrañables héroes de la infancia como Cocodrilo Dundee y de esos
animales tan tontísimos que no entiendo por qué todo el mundo adora llamados
koalas, resulta que en Australia pueden presumir de tener otras riquezas nacionales: contar con unos pedazos de músicos que flipas...
Esa
fue, básicamente, la idea máxima que extraje el pasado domingo 24 tras acabar de
presenciar el concierto que The Frowning Clouds, una jovencísima banda
procedente de Geelong y Melbourne -no lo tengo muy claro-, había dado en la
Sala EgoLive de Alcalá de Henares.
Las
reseñas previas que habíamos leído de ellos nos los pintaban como los herederos
del Rock clásico de los años sesenta. Una definición que sinceramente me daba
algo de miedo y de repelús, porque no me negarán que leer esas palabras y
pensar de seguido en una vulgar copia de los Beatles o los Kinks subida al
escenario y berreando himnos no va hilado...
Afortunadamente
-siempre afortunadamente- resulta que estos chavalillos han bebido de esas
fuentes británicas sesenteras, pero sin quedarse en la sólo en la superficie
del género, ya que también están dotados de un genio creador que suele escasear
en estos pantanosos y muchas veces estériles terrenos musicales de lo revival por los que se mueven con tan aparente soltura The Frowning Clouds.
Gente
joven, como decía, pero además con talante y personalidad. Gente echada pa´lante. Se les veía el
regusto estético clásico: algunos peinados a lo Macca cuando era mocetón, un toque hippiesco en
eso del bajista tocando sin zapatillas, la forma de moverse al ritmo de la música,
pero todo sin muchas pintas o pretensiones. Muy naturales y sencillitos, dando
más importancia a lo que iba a salir de sus guitarras...
Pese al
desconocimiento previo que servidor tenía sobre esta banda y que podía hacer
que no conectara de inmediato con la propuesta de los chicos, debo afirmar y
reconocer que el nivel de enganche de las canciones fue altísimo. Puro sonido
60´s, sin copia alguna, todo originalidad, con estructuras sencillas y
efectivas, guitarras bonitas que llegaban a nuestros oído con todo el encanto y
regusto de antaño -como esa doce cuerdas que tanto me recordó a los
míticosmitiquísimos The Byrds con Roger McGuinn a la Rickenbaker-, con esos interesantes
juegos vocales que hacen ver que detrás de este concierto hubo un trabajo
previo…
Y sí,
todo lo que he dicho hasta ahora eran las cosas buenas… Pero también hay cosas
malas. O mejor dicho una cosa mala o un detalle a pulir que en mi opinión hizo
que la noche no fuera tan redonda como debiera haber sido: la escasa
continuidad entre una canción y otra. Me da la sensación como que se tomaron el
concierto con tanta tranquilidad y calma que a veces se rozaba lo lánguido.
Fueron muchos los parones entre canciones, muchas las charlas entre los músicos,
el problema con la cuerda de una guitarra -esto le pasa a las mejores familias-,
muchos los chapurreo en español o en algo… Detalles que hicieron que sus canciones
no brillaran con la intensidad que se adivina poseen, porque potencial tienen
para dar y tomar, eso es innegable, y que la sensación global del concierto no
fuera de diez.
Pero
bueno, ataques de crítico a parte, con lo que nos debemos quedar es que lo
mejor para esta banda está todavía sin lugar a dudas aún por llegar… Y ahí
estaremos nosotros para dar fe de ello.
Y ya para despedirnos hasta el próximo concierto, ahí os dejo con el set-list. Así, en escorzo brutal es como pude conseguir fotografiar el listado de canciones del concierto que The Frowning CLouds tenían pegados al canto de sus guitarras... ¡Os
quejaréis!
martes, 26 de febrero de 2013
lunes, 25 de febrero de 2013
Una joyita: The Hollies - 'Essential':
¡Heyheyhey! ¡Que me he dado cuenta que llevaba mucho tiempo sin escribir nada de música!
Afortunadamente, hace bien poco tuve una revelación, una auténtica revelación... Y no estoy hablando del último grupo de moda que está en todas las revistas musicales, no... Estoy hablando -como casi siempre- de un encuentro y una revelación personal, de esas que tengo muy de vez en cuando con bandas veteranísimas, desaparecidas y reconocidas por todas las buenas personas que saben de esto de la música y que al enterarse de esta situación en la que me encuentro me miran como diciendo: ¡Ya te vale tío, a buenas horas! ¡Has descubierto la rueda!
Afortunadamente, hace bien poco tuve una revelación, una auténtica revelación... Y no estoy hablando del último grupo de moda que está en todas las revistas musicales, no... Estoy hablando -como casi siempre- de un encuentro y una revelación personal, de esas que tengo muy de vez en cuando con bandas veteranísimas, desaparecidas y reconocidas por todas las buenas personas que saben de esto de la música y que al enterarse de esta situación en la que me encuentro me miran como diciendo: ¡Ya te vale tío, a buenas horas! ¡Has descubierto la rueda!
Y es que
The Hollies son una de esas bandas con las que he tenido la suerte de toparme
recientemente...
Llevaba
mucho tiempo intentando acercarme a la obra de estos británicos debido a la curiosidad
que me provocaba la conexión existente entre esta bandaza -con un jovencísimo Graham
Nash en sus filas- y los Crosby Stills and Nash -¡qué decir de estos gigantes de
la música americana y mundial!- .
Pues
bien, os cuento que hace ya unas cuantas semanas entré a una tienda de discos,
me encontré con este recopilatorio titulado 'Essentials' y no lo dudé ni un
segundo: eran cinco eurillos, de EMI y tenía bastantes temas. Perfecto para
adentrarse de sopetón en el diverso y amplio mundo de este grupo tan clásico.
Por lo
que he estado preguntando e investigando, la discografía de Nash y compañía en
este período da para bastante más que un sencillo recopilatorio y creo que merecerá
la pena adquirir y disfrutar de sus discos poco a poco... Así que a ver si los
reeditan o los ponen en las tiendas por las que me muevo, porque los álbumes de
esta banda no es que abunden en las estanterías... O eso, o estoy cegato y no
los encuentro de la misma manera que abundan los trabajos de otras bandas…
'Essentials'
hace un completo e interesante recorrido musical dentro siempre del sonido Pop.
Desde esos primeros pasos de marcado toque Beat hasta su etapa de los setenta
ya sin Nash, cuando giraron hacia un Pop más pulido y no sé cómo decirlo…
¿convencional?, pasando por esa inevitable etapa de mediados-finales de los sesenta
en la inevitablemente se pusieron a jugar con la Psicodelia y sus movidillas.
Como no
quiero aburrir al personal, finiquito ya esta entrada dedicada a The Hollies
con una de las canciones más bonitas que he podido escuchar en los últimos
tiempos: "On A Carousel" :
miércoles, 13 de febrero de 2013
Exposición de arte en La Juve:
Ayer por la tarde, de paso por la Casa de la Juventud para apuntarme a unos cursos de voluntariado, me encontré en la sala de exposiciones con la recopilación de la obra del artista Mahuricio -sí, con la 'h' ahí en medio- Araque titulada "De Los Caídos".
Me impresionó la técnica y los materiales utilizados -acrílico, carbón, tintas, cinta de carrocero, supongo que unas reglas con letras...- creando en conjunto unas láminas bastante impactantes e interesantes.
Esta exposición se mantendrá en La Juve hasta el día 23 de este mes de febrero, así que los que se pasen por Alcalá de Henares ya saben que hay un rinconcito en el que el arte menos convencional tiene su sitio.
¡Saludos y que os guste la obra de Mahuricio Araque!
martes, 5 de febrero de 2013
miércoles, 30 de enero de 2013
Expresiones horteras, desfasadas o clásicas que no deberíamos dejar morir V:
- "Con mi cara y tu cuerpo volveríamos locas a todas las muchachitas lindas" (frase muy de tío o amigo de padre).
- "¡Oh franchetú, agárrame la escopetú!" (no sé lo que significa ni me preocupa, pero la he oído por ahí. Creo que puede tener connotaciones sexuales, no me hagáis mucho caso).
- "Matracas" (en lugar
de matemáticas).
- "Tira millas, Cabanillas".
- "Vas de guay y no
llegas ni a chachi".
- "Siesta de palangana
y pijama" (como deben ser, sí señor, aunque luego sea tenga un despertar complicado).
- "¡Primero basurero,
segundo campeón, tercero Mortadelo y cuarto Filemón!" (es la típica canción de patio de colegio que se cantaba cuando no habías sido el primero y evidentemente te daba rabia la situación).
- "Cacao mental" (cuando tienes la cabeza hecha un auténtico lío, pues eso).
- "Ser un ‘notas’".
- "Escupe Guadalupe".
sábado, 26 de enero de 2013
Así diseña, así así:
A continuación os paso el enlace del Blog de Luca Mendieta, un compi del Taller de Cómic al que iba cuando era un chavalín. Y es que resulta que se ha montado su propia tienda On-Line con camisetas y demás artilugios diseñados por él mismo... Así que si queréis hacer a las personas que más queréis o a vosotros mismos un regalo único, personalizado y con mucho arte en las venas -llenas de tinta, por supuesto- sólo tenéis que pinchar ahí. Es un artistazo...
martes, 22 de enero de 2013
The Fleshtones - Alcalá de Henares - EgoLive - Jueves 17 de enero 2013:
Que si
los Fleshtones tal, que si los Fleshtones cual y que si los Fleshtones
Pascual...
Semanas y
semanas viendo por todos lados buenas referencias de este veterano grupo
neoyorquino que, la verdad sea dicha, cuando me puse a informarme sobre ellos y
les di la primera escucha no me convencieron del todo. Su sonido de estudio no
me atrapó entonces de la misma manera que sí lo hicieron tantas y tantas bandas
que han pasado por la Sala Ego-Live. ¿Nombres? Ciento y la madre: The Zeros,
Subsonics, The Swingin´ Neckbreakers... Y podría tirarme así hasta el día del
juicio final, amigos.
Pero como a este mundo se ha venido para no parar de aprender -en esta sala lo estoy
haciendo día sí y día también- y rectificar es de sabios, ahora debo decir que
tras el cuidado y trabajado espectáculo que se montaron 'los The
Fleshtones' el jueves pasado, su música debería aparecer como modelo perfecto
de lo que era, es y debería ser el Rock and Roll de toda la vida...
Como no
controlo mucho a la banda haré lo típico, que es empezar diciendo quiénes
fueron los cuatro responsables de que el público que abarrotó la sala pasara
una noche de jueves -o ‘juernes’ como se suele decir ahora- prácticamente
perfecta: a la voz principal, teclados, maracas y palmas estaba el espigado e
inquieto Peter Zaremba; el flequilludo Keith Streng -que tiene un cierto parecido con este actor- a los guitarrazos y a esa otra desgarradora voz
principal; Ken Fox al preciso bajo eléctrico y acompañamiento vocal; y
finalmente pero no por ello menos importante, el hombre más clásico y ‘old
school’ de la noche, Bill Milhizer a la batería.
La
música, como delicia para los sentidos que es al igual que la gastronomía, es
algo que en directo entra pero que bastante por los ojos... Y ciertamente, en
este apartado The Fleshtones ya tenían muchísimo terreno ganado porque esos
botines brillantes de purpurina morada, esa camisa azul tan 'guayona' y ese
estilo tan puramente americano eran espectaculares. Vamos, casi igual que otros, que se suben
al escenario con la misma ropa con la que bajan todas las mañanas a comprar el
pan… Busquemos el fondo, pero también la estética... ¡Cuidemos un poquito más esto del Rock and Roll!
La noche
empezó un tanto difusa ya que justo al empezar el recital de Zaremba y el resto de la tropa, servidor recibió un bonito mensaje que hizo que estuviera como unas
cuatro canciones aproximadamente un tanto fuera de sí... Como pasmado... Porque sí, somos humanos y
tenemos esas cosas. Pero luego poco a poco fui concentrándome, retomando el
pulso a la noche y al concierto para darme cuenta que estábamos en medio de un
'fregao' bien bueno, con canciones como "Pretty Pretty Pretty" -perteneciente
al disco 'Beachhead' de 2006- o como creo recordar e intuir "Laugh It
Off" -incluida en 'More Than Skin Deep' de 1997- y "Way Up
There" -en 'Fleshtones VS Reality’ de 1987-…
El resto
del concierto fue a más. Siempre a más, como bien nos comentó Alfonso Sirera en
un momento dado que nos cruzamos con él. No falló en su predicción. Y eso que
ganamos todos.
Peter
Zaremba no paraba de hacer aspavientos, molinetes 'sixties' con las manos, marcianadas, gestos
de complicidad con la gente que tenía enfrente, movimientos raros y bailes arrítmicos
e infantiloides a lo Jonathan Richman que evidentemente acabaron por
conquistarnos… Más aún cuando sacó de paseo sus maracas -que personalmente creo que
es uno de los instrumentos más molones de la historia- y daba palmas con ese
estilazo clasicón que tristemente ya no se ve tan a menudo sobre las tablas…
Bill Milhizer dio un auténtico recital de
batería. Un ejemplo de economía musical y física, porque no exageró ni un solo
gesto de más a la hora de tocar su instrumento. Parecía no moverse, que no
hacía nada, que no golpeaba con fuerza… ¡Pero vaya que si sonaba!
Tan sorprendente
como el bronceado de Ken Fox fue apreciar la comunión que existía entre cada músico.
Se nota eso de que llevan unos poquitos años encima del escenario y que se
trabajan el negocio. Juntos, todos los Fleshtones se tiraban por el suelo
gozándolo como perros, girando en infinitas vueltas que el público tenía que
imitar, subiéndose a la batería -si yo fuera baterista no me haría ni puñetera
gracia, pero bueno, allá cada uno-, metiéndose con los instrumentos entre el
gentío, permitiendo cantar a los seguidores más tenaces y entusiastas, dejándose
llevar en alzas por el respetable cual matador de toros en Las Ventas saliendo
por la puerta grande, e incluso formando ya la final del concierto una pirámide
entre ellos en plan ‘cheerleaders’… Glorioso todo.
Sonó la
última nota, recogimos los bártulos y nos fuimos a casita con la sensación de
haber presenciado uno de los mejores conciertos del año… Y eso que acabamos de
empezar, señores. ¡La cosa pinta bien para nuestros/vuestros oídos!
Y ahora,
la foto de rigor con el 'set-list' que tuvimos el placer de disfrutar aquella noche:
Pues con la crónica de este pedazo de concierto abrimos el 2013... Ojalá siga así todo de bien, porque no ha podido empezar mejor, la verdad que sí.
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